Barbara Spinelli
Nacida en Roma en 1946, Barbara Spinelli co-fundó el diario La Repubblica y trabajó para Corriere della Sera hasta que se unió a La Stampa, donde ha trabajado como editorialista desde 1985. Spinelli, licenciada en filosofía y periodista especializada en Europa Central y Oriental, es hija de Altiero Spinelli, líder antifascista y fundador del Movimiento Federalista Europeo que creó la Unión de Federalistas Europeos.
En lugar de tratar a los responsables griegos como parias y a sus electores como apestados, los dirigentes europeos, empezando por los alemanes, deberían escucharles. Porque, al priorizar las exigencias de la economía sobre la democracia, socavan los fundamentos de la Unión.
¿Obligar a Grecia a que salga de la eurozona, levantar un muro para protegerse y construir la Europa federal? Parece que esta idea seduce a algunos dirigentes europeos. Pero la editorialista Barbara Spinelli expone que no solucionaría la crisis y el precio a pagar sería el fin de nuestra cultura común.
Europa debe aprender a cooperar con Alemania, argumenta la veterana columnista Barbara Spinelli. A pesar de su reputación de ser excesivamente severo y de estar sediento de poder, el rigor alemán sigue siendo la única alternativa viable frente al modelo chino.
La crisis ha expuesto los engaños y los subterfugios de la política, pero los líderes europeos siguen ajenos a la realidad y negando la evidencias. Sin embargo, Europa sólo podrá salvarse con la franqueza y la valentía de decir las cosas tal como son.
El desafío lanzado por Nicolas Sarkozy a la Comisión Europea, con el apoyo de Silvio Berlusconi, no se limita a la cuestión de los gitanos. Según afirma la editorialista Barbara Spinelli, lo que está en juego es la función de los principios comunitarios y la razón de ser de la propia Unión.
Contrariamente a lo que afirman con tranquilidad sus líderes, el Tratado de Lisboa y el mecanismo de salvamento para los países con dificultades no bastan para garantizar el futuro de Europa. Para evitar nuevas crisis es necesaria una mayor integración, tal y como expone la editorialista Barbara Spinelli.
La revuelta de los jornaleros africanos de la llanura de Gioia Tauro, en Calabria, después de que dos de ellos fuesen alcanzados por tiros de carabina deja al descubierto una vez más sus malas condiciones de vida y de trabajo. Obligados a abandonar la ciudad, estos sin papeles son, tanto en Rosarno como en cualquier otra parte, los únicos que se rebelan contra las mafias que causan estragos en varias regiones.