La ONU y la Comisión Europea han dado la señal de alarma: víctimas de la sobrepesca, los stocks de pescado disminuyen. Algunas ONG hablan incluso de "agotamiento". Por su parte, los armadores de barcos pesqueros minimizan los riesgos y aseguran que respetan la normativa. A la espera de que los bancos pesqueros se recuperen, la acuicultura parece ofrecer una solución al alcance.

El agotamiento de los recursos pesqueros de los mares puede encontrar una solución en el desarrollo de las piscifactorias. Sebastián Tobarra insiste en la necesidad de proteger las especies amenazadas, como así lo han confirmado sendos estudios de la FAO y de la Comisión Europea (a través del documento "Reflexiones sobre la Política Pesquera Común"). Tampoco informes independientes como el de Oceana (ONG de defensa de los mares) o Greenpeace son positivos al respecto.

"Hay motivos para preocuparse, a tenor de varios informes. Y, entretanto, crece de forma exponencial el pescado de acuicultura y más en concreto de piscifactoría, que ya supone la mitad de la producción mundial", concluye el autor. Los intereses en presencia (armadores, ecologistas) difieren en sus valoraciones, pero la fragilidad y la necesidad de conservar los recursos pesqueros de los océanos se imponen como objetivo común.