El pacto de competitividad presentado por Angela Merkel y Nicolas Sarkozy para salir de la crisis es ambicioso, pero pone en peligro las tradiciones sociales en vigor en la mayoría de los países europeos, considera el diario El País.

El plan de competitividad propuesto en el último Consejo Europeo a cambio de la ampliación y flexibilización del fondo de rescate de la zona euro "ha abierto la caja de los truenos", afirma Joaquín Estefanía en un artículo en El País. Sin embargo, "no hay una única vía para llegar al gobierno económico de la UE" y la aprobación de un plan de competitividad – que defiende entre otras cosas la vinculación de los salarios a la productividad,  la limitación del déficit y la deuda por ley y la armonización de la edad de jubilación – sólo implicaría una mayor rigidez de la Unión, "frente al pragmatismo americano". Ante un acuerdo de esta índole, el analista económico se plantea "¿para que servirán, a partir de ahora, los pactos sociales, tan familiares en la cultura europea?" y considera que "entre las huellas que deja la Gran Recesión está una interpretación cada vez más restringida del modelo social europeo" mientras se olvida "quiénes fueron sus principales responsables, qué ideas la propiciaron y quiénes se han beneficiado más de los desequilibrios que ahora se intentan paliar".