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Eurovisión 2012: Bakú trata de comprar respeto

25 mayo 2012
Eesti Päevaleht Tallin

Escondiendo las críticas bajo la alfombra. El Crystal Hall, sede de Eurovisión 2012, en Bakú, Azerbaiyán, 21 de mayo de 2012.

Escondiendo las críticas bajo la alfombra. El Crystal Hall, sede de Eurovisión 2012, en Bakú, Azerbaiyán, 21 de mayo de 2012.

AFP

La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.

Azerbaiyán, que acoge a partir del 22 de mayo el concurso de Eurovisión 2012 [la final tendrá lugar el sábado 26 de mayo], no ha dejado de presentarse para organizar acontecimientos de alcance internacional. Primero, Bakú presentó su candidatura para organizar los Juegos Olímpicos de 2016, pero no fue aceptada. Aunque eso no desanimó al país y hoy propone su proyecto para los Juegos Olímpicos de 2020 y, por si eso falla [ha sido descartada, no es finalista para los organizarlos], para la Eurocopa de fútbol del mismo año.

Esto indica que Azerbaiyán se siente cómodo y acogido en los foros internacionales. Se considera "un socio estratégico" tanto de Estados Unidos como de la Unión Europea. Incluso en el Parlamento estonio, 14 personas integran el grupo de amistad con Azerbaiyán. Los estonios que defienden los derechos humanos en el antiguo bloque del Este evitan pronunciarse sobre Azerbaiyán: [para ellos] Minsk, Moscú y últimamente Kiev, son asuntos preocupantes en materia de derechos humanos, pero Bakú no.

¿Por qué? ¿Se diferencia tanto realmente Azerbaiyán de Bielorrusia? ¿Acaso no es Bakú la capital de una dictadura? Plantear la cuestión es una forma de responderla y sin embargo, parece que nadie observa nada. Los oponentes al Gobierno son conocidos porque no les han condenado totalmente al silencio, pero tampoco cuentan con ningún margen de maniobra.

El Estado donde va a tener lugar una alegre fiesta internacional en realidad es un lugar en el que hay una decena de prisioneros políticos y periodistas encarcelados. Y no son menos numerosos que en Bielorrusia. Pero se mantiene una buena relación con Azerbaiyán por el petróleo. Al contrario que muchas otras antiguas repúblicas soviéticas, el país de los azerbaiyanos no es un país pobre. Kazajistán también es un país que se trata con respeto, aunque se trate también de un país autoritario.

Y aunque su reputación no sea buena, sabemos que con dinero se consiguen bastantes cosas. Siempre habrá alguien que conozca a una persona en Londres u otro lugar que trabaje en una oficina que acepte fondos de un país autoritario, si le ayuda a forjarse una buena imagen. O al menos una imagen que no recuerde la vida y la realidad del poder en ese país.