Las relaciones entre las dos naciones han sido uno de los temas de las elecciones legislativas portuguesas, en las que el primer ministro socialista, José Socrates, ha resultado vencedor. Para el diario La Vanguardia, el resultado confirma que los portugueses, sobre todo los más jóvenes, dan la espalda al tradicional dicho portugués "De España, ni buen viento, ni buen casamiento".
Las relaciones entre España y Portugal han sido uno de los temas de la campaña electoral portuguesa, durante la que la candidata de la oposición, Manuela Ferreira Leite, declaró que España estaba "interfiriendo" y que "Portugal no era una provincia de España", a propósito de las supuestas presiones españolas en la construcción del AVE que unirá Lisboa y Madrid. Pero dicha estrategia se ha revelado como fallida y equivocada, según el diario La Vanguardia.
Para el analista Enric Juliana, el resultado de las elecciones, que ha dado la victoria nuevamente a José Socrates, supone también la victoria del "iberismo comercial", es decir, del acercamiento entre Portugal y España a través del estrechamiento de sus relaciones económicas. Y es que los portugueses, que entraron en la CEE al tiempo que España (1986), optan por estrechar las relaciones con sus vecinos. El "iberismo", nació como corriente ideológica y política a finales del siglo XIX como proyecto de unión entre España y Portugal, alimentando el debate político de forma recurrente.
