Globalización
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Edición
La indignación, un superventas
7 enero 2011Libération París -
Globalización
La venganza de los países emergentes
6 enero 20112La Repubblica Roma -
Debate
Europa aún hace soñar
20 diciembre 20101El País Madrid -
Globalización
No teman a China
31 agosto 20103De Standaard Bruselas -
Integración europea
Un mercado no tan común
10 agosto 20102Polityka Varsovia -
Industria
Trabajar “a la polaca” en Italia
30 julio 20101Gazeta Wyborcza Varsovia -
Economía
Ventaja para Europa
20 abril 2010PresseuropNewsweek -
Lenguas
¡Basta de dar patadas al inglés!
16 febrero 201014 -
7 octubre 2009PresseuropLa Croix
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Transporte marítimo
El tráfico de contenedores en pleno naufragio
14 agosto 20091Der Spiegel Hamburgo -
Debate
¿Dónde vas, Europa?
3 julio 20091Presseurop
Ya se han vendido más de 500.000 ejemplares de "¡Indígnense!", del filósofo y antiguo miembro de la resistencia francesa Stéphane Hessel. Con 93 años, hace un llamamiento al compromiso social y político en nombre del sentimiento suscitado por las injusticias.
El gran crecimiento de los países emergentes produce un aumento en el precio de las materias primas y los carburantes. Son también estos países los que dictan actualmente el ritmo de la economía mundial y a Europa, entre el rigor y el desempleo, le cuesta seguirlo.
La crisis del euro y las eternas divisiones políticas entre europeos han restado importancia al Viejo Continente en la escena internacional. Es necesario reaccionar, estima el periodista venezolano Moisés Naím, ya que las alternativas – la hegemonía americana, el comunismo chino o el autoritarismo ruso- no son mejores.
China, la segunda potencia económica mundial, hace que las demás grandes potencias mundiales, como Estados Unidos y Europa, teman por su gran auge. Sin embargo, su crecimiento también beneficia a las empresas europeas y, al igual que ocurrió con Japón en las décadas de los setenta y los ochenta, no constituye una amenaza.
En toda Europa se pueden comprar los mismos azulejos, los mismos quesos, los mismos zapatos y los mismos vehículos. Pero en la práctica, son tales las trabas impuestas a la libre circulación de bienes, que el "mercado común" a veces lo es tan sólo en teoría.
Cuando Fiat ofreció reubicar su fábrica polaca al sur de Italia, pidió a cambio a los trabajadores que trabajaran más. Aceptaron, pero ahora se enfrentan a un gran impacto cultural. Un mes después, Gazeta Wyborzca visitó la planta italiana y se asombró ante este ejemplo de competición social europea.
La crisis económica global está causando estragos en el sector del transporte marítimo: la demanda y los precios se han desplomado y los puertos se llenan de flotas de cargueros vacíos. La crisis ha exacerbado la competencia feroz y no todas las empresas sobrevivirán.
Como confirmó la masiva abstención en las últimas elecciones europeas, Europa no logra cautivar. ¿Cuáles son las razones de este desamor? ¿Cómo reavivar el interés de los ciudadanos y encontrar un futuro para su proyecto? ¿Hay que continuar con el proceso de ampliación o profundizar la Unión? Politólogos e intelectuales europeos proponen algunas pistas para reflexionar.