El pasado 29 de noviembre, la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo aprobó la posición de la asamblea sobre la supervisión del sistema bancario europeo. Servirá de base para las negociaciones con los Estados miembros, ante la adopción de un texto sobre la unión bancaria por parte del Consejo de los ministros de Finanzas, en diciembre. Se trata de un informe que Gianni Pittela, primer vicepresidente del Parlamento, ha seguido muy de cerca. Entrevista realizada para Presseurop por Gian Paolo Accardo.
Presseurop: ¿En qué punto nos encontramos en la unión y la supervisión bancarias?
Gianni Pittella: Ante todo, Berlín no quiere que el Banco Central Europeo (BCE) pueda ejercer su control sobre los bancos menos importantes y en especial sobre los casi 1.600 Landesbanken, (bancos regionales) y cajas de ahorros alemanas. Pero hemos llegado a un acuerdo: el comité de supervisión del BCE tendrá competencias sobre los bancos nacionales y aquellos cuya quiebra supusiera un riesgo sistémico, así como sobre los que han solicitado una ayuda financiera debido a las dificultades que sufren. Las autoridades bancarias nacionales se ocuparán de la supervisión del resto de bancos. Pero el BCE tendrá la posibilidad, si así lo estima necesario, de examinar igualmente estos bancos, tratando caso por caso. El Parlamento también tendrá que encargarse de que no existan conflictos de interés entre la autoridad de control y los bancos controlados. Se trata de un asunto sensible, sobre todo debido a la extrema permeabilidad del sector bancario. A continuación, hemos establecido que el presidente y el vicepresidente del comité de supervisión deberán ser elegidos tras la aprobación del Parlamento Europeo, así como la del presidente del BCE, para garantizar el control democrático en este organismo. Pediremos además que el comité de supervisión esté en contacto permanente con la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento. En cuanto a la puesta en marcha, esperamos que el Consejo lo apruebe durante la cumbre de los días 13 y 14 de diciembre, para que la supervisión pueda comenzar progresivamente a comienzos de 2013.
Una vez adoptado este comité de supervisión bancaria, ¿qué etapas quedan por superar para llegar a una verdadera unión bancaria?
Aún quedan algunos pasos que dar, sobre todo en materia de armonización de la normativa sobre depósitos bancarios. Pero el paso más importante, sin duda es el de la supervisión. Diría que se trata de una revolución: pasamos de contar con 27 supervisores nacionales, algo totalmente contradictorio en una Europa en la que encontramos bancos supranacionales, un verdadero obstáculo, a tener un solo supervisor. No podríamos impedir que se produjeran nuevas crisis bancarias si se mantuviera el sistema actual.
La aplicación de la supervisión bancaria única también presenta la ventaja de que activa un círculo virtuoso: si se crea la unión bancaria, se puede crear la unión económica y fiscal. Y de ahí, la unión política, ya que no tiene sentido compartir a nivel europeo únicamente el aspecto económico y financiero y no el aspecto político.
¿Cree usted en la unión política?
¡Sí! Aunque existan resistencias que debemos intentar vencer. Espero que a partir de 2014, fecha de las próximas elecciones europeas, podamos aplicar una nueva Convención Europea, que dote a la Unión de nuevas normas en el ámbito político y que establezca el marco de la futura unión política.
¿Cree que el Parlamento tiene una alguna función en la vida económica de la Unión y en la búsqueda de soluciones a la crisis económica?
Con el Tratado de Lisboa, el Parlamento se convirtió en un órgano en la toma de decisiones conjuntas. Creo que en cuestión de unos años, se convertirá en una auténtica cámara legislativa. A largo plazo, la cámara legislativa por excelencia de la Unión Europea deberá ser el Parlamento. Actualmente, queremos que se escuche nuestra opinión sobre la forma de gestionar la crisis. Luchamos para hacer entender a los defensores de la austeridad que todos los análisis confirman que los efectos de una política basada únicamente en la austeridad son devastadores: la deuda pública no se reduce, se instala la recesión, el desempleo aumenta, la demanda interna desciende, Europa pierde competitividad internacional y las previsiones sobre la vuelta al crecimiento dicen que habrá que esperar a 2014.
¿Tienen propuestas alternativas?
Hay que pasar la página de la austeridad. Ha llegado la hora de las inversiones. Abogamos por un plan europeo para el crecimiento, la cohesión social y el desarrollo sostenible. Un plan basado en la financiación de las redes de infraestructuras tanto materiales como no materiales. Entre las materiales se encuentran las redes ferroviarias, las redes energéticas, las redes telemáticas y las energías renovables. Entre las no materiales están la educación, la formación, la investigación y la movilidad de los jóvenes. Se trata de un plan cuyo valor es de varios cientos de miles de millones que debe activarse lo más rápido posible.
¿Y cree que podrán encontrar esos miles de millones, ahora que los Estados miembros se enfrentan a recortes presupuestarios en algunos casos masivos porque ya no tienen dinero?
Debemos aplicar los bonos del tesoro europeo, los famosos eurobonos, para obtener alrededor de 3 billones de euros. No soy yo quien ha inventado esta cifra: son los economistas dirigidos por [el expresidente de la Comisión Europea] Romano Prodi y por [el economista italiano] Alberto Quadro Curzio. 2,3 billones se destinarían a la mutualización de la deuda europea, y por lo tanto, a la reducción de la misma; los 700.000 millones restantes se utilizarían para financiar el plan de inversiones. Si les decimos a Merkel y a los ciudadanos alemanes “Miren, el lanzamiento de estos eurobonos no les costará un céntimo, porque la garantía de estos eurobonos la proporcionarán las reservas de oro de los Estados miembros y su patrimonio público”.
¿Los Estados pueden garantizar al mismo tiempo su propia deuda y una posible deuda pública europea?
Sus reservas de oro y su patrimonio son más que suficientes. Se podría decidir que los Estados destinen a la garantía de los eurobonos la parte del PIB que supere el 60% [la parte de endeudamiento público permitida por los criterios de convergencia del euro]. Técnicamente, es viable. Hay que tomar nota de que es la solución correcta. Después, si para mantener los eurobonos Merkel exige que se avance en la unión presupuestaria, es decir, que los Estados miembros de la eurozona respeten los criterios previstos por el pacto presupuestario y que exista [por parte de la UE] un control más severo sobre sus políticas de balance, estoy de acuerdo. Siempre que se avance igualmente con la unión política.
Ha mencionado la hipótesis de que el Parlamento se convierta en la cámara legislativa de la UE. Actualmente, esta función la desempeña el Consejo. ¿Cómo contempla entonces las relaciones entre las dos instituciones en este supuesto?
Imagino un poder legislativo bicameral, en el que el Consejo sería la segunda cámara, una especie de Senado, donde las dos cámaras tengan los mismos poderes. El presidente del Consejo sería similar a un presidente del Senado. A menos que queramos imaginar la transformación del Consejo en órgano ejecutivo, pero esto plantearía la pregunta de cuál sería la función de la Comisión.
En el futuro, ¿se imagina una UE federal, una unión de dos, incluso tres velocidades, o una unión más intergubernamental?
Mi deseo es que se llegue a una unión federal. Con la intergubernamental no se han producido resultados brillantes. Porque la lógica intergubernamental exige que toda negociación se dirija por los intereses nacionales. Y está claro que estos intereses divergen entre sí.
Una de las reformas que se trata a menudo en los artículos que hemos publicado es la de la elección del presidente de la Comisión y de los comisarios europeos por sufragio universal. ¿Qué opina de ello?
Estoy a favor de la elección directa del presidente de la Comisión. Podría incluso tener lugar desde 2014, sin trastornar las normas que rigen actualmente las elecciones europeas: si los partidos que pertenecen a un grupo político en el Parlamento Europeo indican durante la campaña cuál es su candidato a la presidencia de la Comisión, los electores también le votarán. Si el Partido Socialista Europeo señala al actual presidente del Parlamento, Martin Schulz, que es al que personalmente apoyo, pues tiene la envergadura necesaria para el puesto, todos los partidos afiliados señalarán a Schulz como candidato.
¿Qué opina de la hipótesis de las listas electorales transnacionales, con candidatos que se presentarían en otros países distintos a los suyos?
Estoy a favor de ello. También apoyo la elección de los comisarios europeos entre los eurodiputados, ya que eso permitiría acabar con su nombramiento a través de los Gobiernos y resolver el déficit democrático, uno de los males que sufre hoy Europa.