Lo mejor de la prensa europea

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  • Austeridad vs crecimiento

    El gran dilema

    30 enero 2012

    Para España se prevé este año una recesión del 1,5%, que sería más leve en 2013. Consecuencia: aumento del paro, que ya alcanza la cifra de los 5 millones de desempleados. Pero las perspectivas no son tampoco halagüeñas a escala europea, con los jóvenes en primera línea del frente. La gran contradicción que aflige a la Unión Europea es que para contener los déficits, asignatura de cumplimiento obligatorio en la doctrina imperante, se deben contraer las políticas de inversión, y por tanto la recuperación económica. Y sin que la economía tome aliento, no se crearán empresas, no se creará empleo, y no se generarán recursos para acudir puntualmente al pago de la deuda. Un complicado círculo vicioso.

    El asunto es grave. En vísperas de la aprobación de una nueva reforma laboral, que parece haber querido retrasarse hasta el último momento a pesar de la presión de Bruselas, resulta incierto que, a pesar de las novedades y facilidades en contratación para las empresas que la reforma pueda aportar, suponga esto una automática recuperación en el número de empleos. El empleo no se crea porque sí. Se crea porque las empresas tienen pedidos y actividad. Y miles de empresas en España no tienen ni lo uno ni lo otro, y no han tenido más remedio que echar el cierre. ¿Tendremos más paro aún con la sacrosanta austeridad, cuando acabamos de llegar al 24% de la población activa -5,4 millones de personas- ? En la cumbre de Bruselas del 30 de enero ha sido el primer mandamiento, aunque se hayan asomado algunas tímidas medidas para la creación de empleo. En el dilema europeo la ortodoxia manda, y los demás obedecen.

    Este es el gran desafío con el que le toca lidiar al Gobierno de Mariano Rajoy.  Asumir el coste económico y social de mayores recortes, tras reconocer que el déficit dejado por el Gobierno anterior era superior a lo previsto (un 8% y no un 6% del PIB), e intentar relanzar la economía con medidas que animen a que las empresas puedan crear empleo. No hay paños calientes para esto. Y bien harían los agentes sociales, sindicatos y patronal, en proceder a una lectura realista de esta durísima situación, que España no podrá aguantar durante mucho tiempo. ¿Será le receta del, llamémosle, éxito? Nos movemos en un terreno pantanoso y no podemos establecer previsiones para lo que quedará tras el mazazo de los recortes. La prensa financiera anglosajona avisa sobre el riesgo de que el remedio pueda ser peor que la enfermedad. Aunque sabemos que su visión sobre la salud económica de España no es ni ha sido precisamente condescendiente.

    ¿Se extraerá alguna lección válida para un futuro más seguro en empleo y crecimiento? La economía productiva y el enfoque en la productividad son cuestiones de las que se viene hablando desde hace mucho tiempo. Pero acercarse a modelos de crecimiento sólido cuesta mucho más que la simple y fácil retórica de un política necesitado de convencer a sus ciudadanos y electores. Requiere decisiones firmes.  Quizá es momento de plantear un debate abierto y lejos de la demagogia para decidir sobre cuáles son las medidas que pueden crear empleo de forma permanente en España. Y Rajoy puede tener una buena oportunidad al respecto.

     

  • Ideas

    La Europa de Stefan Zweig

    12 enero 2012

    El convulso período de entreguerras que vivió y sufrío el escritor judío austríaco Stefan Zweig guarda algunas semejanzas, salvando las grandes distancias, con la situación actual por la que atraviesa Europa. Zweig asiste a un tiempo en el que está poniendo a su fin la época dorada europea que se extiende entre 1880 y 1914, caracterizada por un complicado equilibrio de potencias en el plano político, diplomático y militar, pero también por un gran período de creatividad e intercambios culturales europeos. La obra de Zweig transmite la nostalgia por un modelo de coexistencia europea que parecía iba a durar siempre, hasta que el militarismo se encargó de romper el sueño con dos guerras mundiales seguidas.

    Los perfiles biográficos realizados por Zweig retratan hombres de su época. Literatos, poetas, políticos, artistas. De todos ellos extrae una esencia que va más allá del individuo. Hombres de su época que lucharon por el entendimiento en Europa, por una causa superior y supranacional en una época de extremismos. Europeos ejemplares que vieron más allá de sus intereses personales, buscando el entendimiento y la compresión del otro.La comparación con esta época, también convulsa, en la que el ideal europeo se fragiliza por los embates de la crisis económica y financiera, no deja en buen lugar a los prohombres europeos que están decidiendo el futuro del Viejo Continente. ¿Dónde están los literatos, los intelectuales? En Alemania se destaca el mensaje de Jürgen Habermas. Otros han alzado la voz por la carencia de liderazgo en Europa, como George Steiner o Fernando Savater. Pero la mayoría de las voces de la cultura permanecen ocultas ante la salida en tromba de los fríos cálculos económicos. ¿Dónde están los grandes políticos, que ven más allá de sus intereses electoralistas y nacionales? Nicolas Sarkozy y Angela Merkel han dado lugar a 'Merkozy', el extraño híbrido que guía de forma confusa esta Europa.¿Es homologable el Jean Jaurès que intenta calmar los ánimos en Francia en el preludio de la I Guerra Mundial con el Sarkozy que tiende la mano a Merkel a la fuerza y quizá a su pesar?. Afortunadamente no estamos al borde de la guerra, pero sí cerca de echar por la borda lo que se ha construido en Europa en los últimos 50 años.

    Si en algo se esforzó Zweig tras la enorme decepción que supuso la ruptura de la continuidad cultural europea con las dos grandes guerras fue en fijar el perfil de los grandes europeos, personajes modélicos que transcendieran sus fronteras nacionales y pudieran erigirse como ejemplos para todos los europeos, con un mensaje de grandeza. Hace falta un personaje como el Jean Christophe del poeta y escrito francés Romain Rolland, que hace de un alemán el héroe de una novela francesa, que fue por otra parte descubierta y difundida entre el gran público a partir de España, señala Zweig.

    EL optimismo existencial con el que Zweig encara la visión de una Europa que desaparece con las guerras se vuelve rememoración a través de sus obras magistrales sobere aquella época: El legado de Europa, o El mundo de ayer [ambas obras en Editorial Acantilado], son relatos en los que el autor atraviesa de parte a parte Europa, en su sentido más profundo, exponiendo sus vastos conocimientos  y los estrechos lazos con otros literatos o artistas que compartían de forma resuelta el poso común europeo. Una lección para una Europa en crisis en 2012 que no sabe a dónde quiere dirigirse y para unos políticos que ponen parches intentando salvar lo que queda del Viejo Continente.

     

  • Revista de prensa

    Historias del Consejo Europeo

    12 diciembre 2011

    Iba a ser una cumbre histórica porque decidiría el futuro del euro, pero finalmente el Consejo Europeo del 8 y 9 de diciembre será recordado como el del veto de Londres. Así se deduce de los artículos publicados por la prensa española, que se ha remontado hasta la Edad Antigua para explicar la postura de David Cameron en Bruselas.

    Para El País, la autoexclusión de Gran Bretaña deja al resto de los europeos “libres de la losa de un socio que vivía de no dejar avanzar a los otros”. Además, debilita la coalición entre conservadores y liberales británicos en una situación aciaga tanto para el Reino Unido como para la Unión Europea según el historiador Timothy Garton Ash. Para Vidal-Folch es el “comienzo de la doble velocidad formal” y el tercer gran avance hacia la unificación económica tras el Informe Werner (1970) y el Tratado de Maastricht (1991).

    Ignacio Escolar, columnista de Público, muestra una opinión parecida al considerar que esta “nueva Europa” acaba con el bloqueo de la unanimidad y completa parte de las tareas pendientes desde Maastricht. Un tratado con en el que, según José Antich, director de La Vanguardia, Gran Bretaña inició un camino que ahora puede estar empezando a desandar. Y es que la posibilidad de que el Reino Unido abandone la UE ha dejado de ser algo impensable. 

    Los periodistas del diario barcelonés han sido los primeros en alejarse algo más en el tiempo para explicar la postura del primer ministro británico. Han mencionado la teoría de George Steiner de que Europa se ha hecho en los cafés del continente, han citado una obra francesa de los años treinta e incluso han recurrido a una cita del duque de Wellington – “Siempre hemos sido, somos y espero que seamos detestados en Francia” – para definir la relación entre David Cameron y Nicolás Sarkozy.

    El Mundo también ha tratado la tensa relación entre los dos primeros ministros recogiendo una viñeta publicada en portada por The Times. Además, se ha remontado hasta tiempos de Julio César para explicar la relación amor-odio entre el Reino Unido y la Europa continental, y ha afirmado que la actitud de Cameron constituye un paso más en “la tradicional posición británica”, recordando, al igual que El Periódico, la figura de Margaret Thatcher.

    En ABC, Martin Ferrand se ha referido a Winston Churchill para recordar las responsabilidades en el continente de “la pérfida albión”, e Ignacio Camacho ha señalado que las improntas históricas – “el viejo aislacionismo británico, la desconfianza francesa, la vocación de liderazgo alemana, los temores polacos, la inestabilidad italiana, la mirada recelosa de los centroeuropeos hacia los meridionales” – siguen teniendo importancia en los equilibrios de poder de la UE.

    Un proceso de integración europea en el que, según ABC, ha comenzado un nuevo capítulo tras una cumbre en la que se ha podido comprobar que hay más países dispuestos a profundizar en la integración que a “quedarse anclados en el espejismo de la defensa de la soberanía nacional”. A pesar de ello, el diario monárquico también ha alertado en un editorial sobre la aparición de un sentimiento anti-británico en el continente y ha afirmado que una vuelta al nacionalismo sería un error, tanto para el Reino Unido como para el resto de Estados miembros. 

    Álvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e Investigador en Historia Contemporánea en la UCM

     

  • UE-Rusia

    ¿Dónde estamos?

    02 diciembre 2011

    Durante el IX Seminario de la Oficina de Europa [en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid], hemos tenido la oportunidad de comprobar que las relaciones de la Unión Europea con Rusia, se encuentran en un buen momento. Gracias a la política de vecindad que la Unión Europea está iniciando con los países de la antigua Unión Soviética, parece que hemos aliviado las tensiones que existían provocadas principalmente por la política de ampliación de la Unión y su acercamiento a estos países.

    Países como Ucrania, históricamente vinculado a Rusia, ha manifestado su interés en presentar su candidatura para la adhesión a la Unión Europea, y muestra clara de que los 27 sopesan esa posibilidad, es el impulso que ha experimentado el dialogo con este país. La Unión Europea es consciente de que la perspectiva de una posible adhesión es crucial para que estos estados continúen con las reformas internas necesarias para transformarse en democracias activas y sólidas. No obstante, esta posibilidad de adhesión, debe tratarse con cautela y siempre teniendo en cuenta que de producirse el inicio de estas negociaciones sería en un futuro, de momento no muy cercano, y con el previo cumplimiento de los requisitos que imponen los Criterios de Copenhague por parte de estos países.

    En el marco del Seminario, tuvimos acceso a las conclusiones de la Asociación Oriental celebrada en septiembre en Varsovia. La Embajada de Polonia manifestó su interés en convertir la AO en una de las prioridades durante su Presidencia, sin embargo, deberá luchar contra el poco interés que manifiestan por ella algunos países más occidentales de la UE, que lo ven más como un foco de “problemas” que una asociación productiva; por otro lado, la ausencia del presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko en la cumbre, puso de manifiesto la falta de consenso entre los mismos miembros de la AO, dejando por tanto no muy claro su interés en formar parte de una estructura, donde lo que cuenta es el consenso y no las decisiones unilaterales.

    Rusia debe animar a estos países a que solucionen sus problemas internos, no sólo con vistas a que formen parte de la Unión Europea (circunstancia que no sabemos hasta qué punto agrada en el Kremlin) si no  por la estabilidad regional, que también les beneficia. En un momento en que se cuestiona hasta donde deben llegar los límites fronterizos de la Unión, y las alianzas sufren reveses  inesperados, para estos estados ofrecer una imagen de estabilidad es su mejor moneda de cambio. Nadie quiere en su club a un socio problemático, y mucho menos cuando nos azota una crisis económica que requiere mucho trabajo interno y nos deja poco tiempo para mirar hacia fuera.

    La Unión Europea ha comprobado lo que significa incorporar  países con los deberes pendientes que no están preparados para tomar parte en la maquinaria europea, y que además  ralentizan a los demás países, provocando o más bien, “perpetuando” la Europa a dos velocidades en ámbitos que deberían estar armonizados desde el principio.

    La mayoría de los países de la antigua Unión Soviética tienen todavía un gran trabajo pendiente en democratización y lucha contra la corrupción en sus instituciones; este trabajo deben llevarlo hecho a la hora de presentar sus candidaturas y manifestar su interés en formar parte de la Unión Europea, deben ser claros con su intenciones y con las acciones que van a llevar a cabo, y por qué no, tomar ejemplo de Croacia, país que ha cumplido con los requisitos exigidos de manera meticulosa y eficiente;  de otro modo, algunos de estos países pueden  convertirse en nuevos “eternos candidatos”.

    Ana González Marín, LL.M

    Coordinadora Oficina de Europa

    Secretaria Académica Instituto Robert Schuman

    Universidad Francisco de Vitoria

     

  • El 20N visto desde Europa

    Mayoría absoluta contra la crisis

    24 noviembre 2011

    La victoria de Mariano Rajoy ha sido interpretada en gran parte de la prensa europea como una apuesta clara y democrática para luchar contra la crisis en contraposición a la fulgurante ascensión al poder de los tecnócratas en Italia y Grecia. Sin embargo, unos periódicos avisan de las drásticas medidas que tendrá que tomar el próximo presidente del Gobierno y otros dudan de que vayan a ser suficiente.

    Probablemente por el reciente nombramiento de Mario Monti al frente de su Ejecutivo, y no precisamente a través de unas elecciones, en Italia es donde los resultados de las legislativas españolas han tenido más repercusión.

    El lunes, las portadas de cuatro de los periódicos más importantes del país recogían en primera plana los resultados en España. Il Mesaggero y La Republica subrayaban la mayoría absoluta conseguida por el Partido Popular y el hundimiento del PSOE, mientras que tanto La Stampa como el Corriere della Sera  se centraban más en la figura de Rajoy y llamaban la atención sobre los buenos resultados de Amaiur, que para el diario milanés significaron la verdadera sorpresa de las elecciones en España.

    En Portugal, el líder del Partido Popular ocupó la foto de portada del Diario de Noticias, que interpretó los resultados como una muestra de que los españoles confían en el cambio de gobierno para salir de la crisis, aunque también avisó de que ‘Absolut’ Rajoy adoptará una austeridad tres veces más dura que la de Zapatero. Público, por su parte, calificó el resultado como histórico y destacó “la sangría” de votos sufrida por el PSOE.

    El editorial de portada del lunes de Le Monde también estaba dedicado a la mayoría absoluta del PP, que describió como “brutal, sin paliativos”. El diario francés achacaba la derrota de los socialistas a la “regla de la zona euro” por la que siempre pierden los partidos que estaban en el poder durante la crisis. Le Figaro, por su parte, relacionó igualmente en su editorial las elecciones españolas con la crisis del euro, en la que, según el periodista Pierre Rousselin, puede haber un punto de inflexión con la victoria del PP, ya que una recuperación económica de España podría arrastrar a los demás países del sur de Europa.

    En Alemania, FAZ también valoró positivamente la victoria de Rajoy de cara a la mejora de la situación económica. El Frankfurter Rundschau, sin embargo, avisaba de que se ha terminado el tiempo de las palabras amables y decía que se espera que el líder del PP coja la crisis por los cuernos. El Süddeutsche Zeitung fue todavía más allá y le bautizó como Mariano Manostijeras, aunque viendo la foto publicada en su portada del lunes parece que tiene una visión de España algo estereotipada.

    Por último, en Gran Bretaña tanto el Financial Times como The Times interpretaron la mayoría absoluta del Partido Popular como una forma de apoyo de los ciudadanos para que el Gobierno tome las medidas necesarias contra la crisis. The Guardian, no obstante, ya ha señalado que la victoria de Rajoy no ha mejorado la situación de la deuda española y ha subrayado la dependencia del futuro Gobierno del Banco Central Europeo, incluyendo a España entre los países de la zona euro en los que sus gobernantes están “al volante, pero sin conducir”.  

     

    Álvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e investigador en Historia Contemporánea en la UCM.

  • Communication

    Reset Europe

    16 noviembre 2011

    Although Europe is not a computer, it has the ability to start over and over again without stopping. This is exactly what it has demonstrated several times. Europe is an achievement that is always working. There are stages, such as the one we are encountering now, during which a revaluation of the European Union is a must. We have almost always considered and sought for the citizens’ approval. In these months of economical crisis, and of reopening debates concerning issues which seemed to be solid and well anchored in the EU such as the Schengen agreement, we have to broaden revaluation not just to the citizens’ eyes but also to those of the politicians, the media and all those who work for the European commitment.

    It seems that a cloud of euroescepticism and criticism, which is not always constructivist, is invading us and it is outshading what Europe really is and means. In this temporary brume, we cannot lose the North or the South…, it is important to activate the European compass and focus on resolving specific problems, as stated by Schuman.

    Combining concrete solutions with “dreaming” measures.

    When we reboot our computer there are a few minutes of uncertainty because when we click the “reset” button the computer might not come on again. However, the programs remain active. If we wait patiently and with conviction, we realize that everything starts to work again and that the files that we had been working on for many hours and days are still there. By using the analogy of rebooting Europe I refer to the fact that Europe never stops and that it finds new formulae of getting integrated and carry on working in difficult and changing periods with well saved files of values, transnational democracy, political innovation, solidarity as well as search of consensus through debate.

    The European democracy, and its model inherent debate, is a democracy in which the value of the representative democracy should be recovered and complemented with a participative one which unfolds its action in different ways. Democracy and democracies.

    It is important to underline that the weakness or strength of the European transnational democracy will largely depend on the quality of the political discussion and the ability, as well as the will, of the deputies, experts and officials in encouraging the mass media to broadcast the meaning of Europe and its way of functioning. It is necessary to communicate the luminous area of the EU through real and balanced news which transmit the issues of discussion day by day, showing the richness of the parliamentary debate, the European answers to the citizens as well as the decision making method of the European Union.

    Being realistic, and seeing that the European ideal is fading away even among the perception of optimistic people, it is time to restart the European project. When doing so, care must be taken of the values, capacity and the recovery of high politics while ensuring the provision of an opportunity to the democratic intuition without losing sight of great importance issues which require a political vision in the short, medium and long term.

    Dr. Susana del Río, member of the Experts Committee of the EU in Democracy in a supranational context ; Project leader, Europe, in the think tank Globernance.

    Article, in spanish, published in Euroefe

  • El 20N visto desde Europa

    La doble crisis de España

    10 noviembre 2011

    El debate electoral del pasado día 7 no tuvo una gran repercusión en la prensa europea, para la que se desarrolló según lo previsto y no influirá demasiado en la intención de voto de cara al 20N. La mayoría de los periódicos dan por hecha la victoria de Rajoy en unas elecciones marcadas por la situación económica y que, para algunos periodistas, es un ejemplo de la crisis democrática que vive España.

    Los diarios italianos, franceses y portugueses son los que más interés han mostrado por el único debate entre Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy en la campaña electoral de las elecciones parlamentarias del 20 de noviembre.

    En el país transalpino declararon vencedor del duelo a Rajoy, para el que según La Stampa “a la tercera va la vencida” y que de acuerdo con el Corriere della Sera tiene muy cuesta abajo el camino hacia la Moncloa después de lo ocurrido el pasado lunes. El diario milanés también llamó la atención sobre la falta de referencias al movimiento de los indignados, además de criticar el formato del debate por el limitado papel del moderador y por no incluir a candidatos de otros partidos.

    Para el periódico portugués Público el debate siguió el guión previsto, con Rubalcaba al ataque y Rajoy a la defensiva y utilizando “el inevitable punto flaco de su oponente”: su participación en el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Expresso, por su parte, destacó el carácter local del debate y la propuesta del candidato socialista de retrasar hasta 2015 el programa de ajuste exigido desde la UE.

    En Francia, Le Monde calificó la batalla electoral del PSOE como “desesperada” y a raíz del lapsus de Rajoy al dirigirse a Rubalcaba como señor Rodríguez destacó la ausencia en ambas campaña de Zapatero y Aznar, a los que definió como “los presidentes ligados a la burbuja inmobiliaria”. Liberation, por otra parte, calificó a Rajoy como “líder sin carisma sobreestimado por el descontento popular” e indicó que Rubalcaba no ha podido cambiar la opinión de los ciudadanos ante la gravedad de la situación económica. Además consideró el debate como “pusilánime y fastidioso”.

    Le Figaro llamó a Rajoy “apóstol del cambio en España” por su vaguedad a la hora de aclarar sus medidas para mejorar la situación económica y criticó a Rubalcaba por situarse en el papel de la oposición. En este sentido también atacó al candidato socialista el diario alemán FAZ, que puso a las preguntas de Rubalcaba el adjetivo de inquisitoriales y señaló que tenía la batalla perdida desde el principio por los cinco millones de parados. Según el periódico germano se trata de una lucha desigual entre dos políticos que tienen una biografía política muy similar y el escenario más probable para después del 20-N es una mayoría absoluta que permitiría a los conservadores actuar de una forma tecnocrática.

    Los diarios británicos, por último, no se hicieron eco del debate a excepción del Finantial Times, que consideró a Rajoy como el claro ganador del mismo. Sí hubo, sin embargo, artículos que analizaron el panorama político español al inicio de la campaña, como el del semanario The Economist que llamaba a Rajoy “el reformista” y apostaba por su victoria, aunque aclaraba que solucionar los problemas de España no será “ni fácil, ni rápido”.

    The Guardian, en un editorial, también destacaba los “tiempos difíciles” por los que está pasando España y subrayaba el hecho de que se trate de una elección entre dos tecnócratas y que no haya caras nuevas.

    Un análisis parecido al de Johnathan Blitzer en el International Herald Tribune, la edición global del New York Times. En un artículo titulado “el envejecimiento de la democracia española”, Blitzer dice que los partidos políticos no han sabido rejuvenecerse en los últimos años y habla de una “crisis de los treinta” del régimen democrático español, subrayando el rechazo de los jóvenes a los dos grandes partidos y al sistema electoral establecido durante la transición.

     

    Álvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e investigador en Historia Contemporánea

  • Procesos electorales

    Francia y el Antiguo Régimen

    03 noviembre 2011

    Crisis del euro aparte, el país con más actividad política en Europa durante el mes de octubre ha sido Francia, donde las secuelas de las elecciones senatoriales de finales de septiembre y el éxito de las primarias socialistas han transformado el panorama político de cara a las presidenciales de 2012. La prensa española se ha hecho eco de ello, aunque ha mostrado mucho más interés en alabar el experimento del PS que en criticar los anacronismos de una institución que ha cambiado poco desde la Revolución Francesa. 

    Las primarias del Partido Socialista francés para elegir a su candidato para las elecciones presidenciales de 2012 han tenido una gran repercusión mediática, tanto en Francia como en gran parte de Europa. En España, han ocupado un lugar destacado en las páginas de internacional a partir de la celebración de la primera vuelta, que el 9 de octubre lleva a las urnas a más de 2,5 millones de simpatizantes de izquierdas que únicamete tenían que pagar un euro para votar

    Este alto nivel de participación, que en la segunda vuelta llegó hasta los 2,8 millones (el 6,5% del censo francés) casi triplicó las predicciones iniciales, aumentando la legitimidad y las opciones de la candidatura de François Hollande al Elíseo, como ha señalado Jean-Marie Colombani en un artículo en El País

    Para El Mundo, estas primarias son una señal de que los ciudadanos están deseando participar en la vida política y que con lo que están descontentos es con “las prácticas poco democráticas de los partidos”, mientras que según La Vanguardia se trata de unas elecciones “que han calado en la sociedad francesa”. A pesar de ello, el diario catalán, al igual que El País, ha advertido que no será fácil batir a Sarkozy. 

    Pero, en general, el tono de los principales periódicos españoles ha sido de alabanza ante estas primarias ciudadanas. El mejor ejemplo es el Periódico de Cataluña, que además de señalar a Hollande como el verdadero hijo político de Delors, ha calificado la organización de estas “primarias a la americana” por primera vez en Europa como un “éxito” y se ha llegado a preguntar si el PSC será el primer partido en imitar la fórmula. El ABC, por su parte, ha sido el único en llamar la atención sobre la posibilidad de que esta “novedad radical en la historia del modelo político francés” sea negativa para el socialismo francés al dejar al descubierto su fragmentación cultural.

    Las elecciones al Senado francés del 25 de septiembre, sin embargo, solo ocuparon un espacio destacado en las páginas de internacional de los diarios españoles al día siguiente de la histórica victoria de la izquierda, que en Francia fue calificada como una auténtica “ocupación de Palacio”Para ABC se trató del “mayor revés de todo el mandato de Nicolás Sarkozy” y para Público una bofetada al presidente francés, ya que era la primera vez desde la proclamación de la V República en 1958 que la derecha perdía el control del Senado. 

    Los artículos que analizaron más en profundidad estos resultados se centraron en comentar los poderes con los que cuenta el Senado francés y en como podía afectar a los últimos meses de mandato de Sarkozy la nueva mayoría de la izquierda. El sistema por el que se eligen a los representates territoriales solo ocupó un par de líneas en los artículos de El País, que recordó que se trata “de una institución nacida en la Revolución Francesa”, y de La Vanguardia, que explicó brevemente quienes son los grandes electores. Pero poco más se escribió de estas 150.000 personas, unas 1.500 de media por departamento, que eligen por sufragio indirecto a los 348 senadores franceses (la mitad cada tres años). 

    En estas elecciones de 2011 estaban en juego 170 asientos de la Cámara Baja, siendo algo más de 70.000 el número de grandes electores llamados a las urnas. Entre ellos, diputados, concejales provinciales y regionales y, en un 95% del total, delegados de los ayuntamientos, que en algunos casos no tienen por qué haber sido elegidos democráticamente.

    Por eso, llama la atención que no hayan sido más los textos que llamen fósil del Antiguo Régimen a este colegio electoral y que solo se haya destacado en algunos diarios regionales esta “anomalía de la democracia”, según la definición del antiguo primer ministro francés Lionel Jospin. 

    Quizá sea más fácil ensalzar unas elecciones primarias que criticar a una institución de una democracia con mucha más tradición que la española, pero es necesario subrayar este tipo de anacronismos aunque no estén protagonizados por una institución europea. Porque, a veces, parece que solo se puede hablar de falta de legitimidad democrática cuando se discute acerca de la Unión Europea. Y sino, que se lo digan a José Manuel Durao Barroso, al que le recuerdan constantemente, también en el Parlamento Europeo, que no está elegido por los ciudadanos. 

     

    Álvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e investigador en Historia Contemporánea en la UCM

  • Construcción europea

    Soberanías

    27 septiembre 2011

    Entre los vaivenes del euro y la crisis de la deuda que asola el Viejo Continente, una de las cuestiones que se están suscitando para prever qué Europa nos quedará cuando todo esto acabe es la de la soberanía. Sabido es que amplias parcelas de la misma se cedieron en su momento a las instituciones europeas a la hora de firmar y aprobar los tratados en los Parlamentos. Pero el descabezamiento y la falta de liderazgo al frente de las instituciones resulta tan explícito como la iniciativa política del dúo franco-alemán para tomar las decisiones, y hacer y deshacer el supuesto consenso que debe presidir el proyecto europeo.

    Unos hablan de eurobonos. Otros hablan de avanzar en la gobernanza económica desde un punto de vista federal, con la creación de un ministro europeo de Finanzas. Otros denuncian la involución que se avecina con los nuevos nacionalismos. ¿En qué quedarán las soberanías nacionales tras la crisis? Los Gobiernos de los países en crisis, incluida España, han cedido antes las exigencias del mercado para sostener sus deudas públicas y no caer en la bancarrota. Pero la batuta en la disciplina presupuestaria la marca Angela Merkel y Alemania. Las decisiones parecen ser tomadas en Berlín, y no en Madrid, Roma o Atenas. El último ejemplo clarificador es la reforma constitucional en España que marca un tope de déficit.

    Y parece ser que no hay otra. Durante la última crisis económica de 1992, el Gobierno español devaluó la peseta como medida central para restablecer la competitividad de la economía. Desde la adopción del sacrosanto euro, esto ya no es posible. El problema es que lo inédito de la crisis está provocando decisiones improvisadas y una enorme incertidumbre sobre hacia dónde queremos dirigirnos.La falta de un liderazgo europeo visible impulsa la vuelta al Estado-nación y el refugio bajo un liderazgo nacional identificable.

    ¿Estamos dispuesto a ser "más" Europa?  ¿Significa eso ser "menos" España? ¿La crisis dará una nueva  oportunidad a la construcción del proyecto europeo? ¿O por el contrario entraremos en una época en la que los países se mirarán al ombligo para salvarse de la quema? Lo primero supone menos soberanía, o, mejor dicho, más soberanía compartida, como defiende Soledad Gallego-Díaz en El País, manifestando que vivimos desde hace tiempo en una Europa en la que los ciudadanos han aceptado ceder parte de la soberanía nacional a las instituciones europeas, "no cederla miserablemente a otro país", en alusión a la fortaleza alemana en una Europa en crisis y a sus decisiones sobre el futuro de la misma. Y sobre el euro se manifiesta con claridad: "El Banco Central Europeo está obligado a defender el euro, pero no el euro de Alemania, Holanda y Finlandia, muchos de cuyos políticos y analistas no paran de predecir hecatombes, sino el euro que compartimos todos. Y no está tampoco de más recordar que la moneda única nació como una garantía de prosperidad, no para Alemania, Holanda o Finlandia en exclusiva, sino para toda la Unión".

    Lo que resulta evidente es que quien manda en Europa hoy es Alemania. Más Europa hoy en día supone dejar en manos alemanas las grandes decisiones económicas y presupuestarias.¿Estamos dispuestos a que nos marquen el camino? ¿Resulta necesario para salvar el euro y salvar a Europa?

     

  • POLÍTICA-FICCIÓN

    2012: El año en el que desapareció el euro

    29 agosto 2011

    Hoy en día, los artículos que especulan sobre el futuro de la UE son habituales en la prensa europea, donde de vez en cuando aparecen propuestas como la salida de Alemania de la Eurozona o la división en varias federaciones. Sin embargo, en las últimas semanas han aparecido algunos textos que van todavía más lejos y se sitúan varios años más allá para describir cómo será la UE del futuro. La política-ficción europea se multiplica a raíz de la crisis de la deuda y, cómo no, tiene al euro entre sus protagonistas. 

    El más espectacular de estos relatos es el publicado por Le Figaro hace unos días que describe a la UE de 2031 como una “auténtica superpotencia” con un presidente europeo elegido en las urnas desde 2016 (el año del “Gran Salto”) y con una armada que permite plantar cara a la China de la era de la desglobalización.

    A pesar de no estar nada mal como ejercicio de ficción, este artículo ha tenido mucha menos repercusión que la más realista serie de textos sobre el fin del euro aparecidos en Le Monde. Y es que el periódico francés tuvo que insistir en que se trataba de un escrito ficticio después de que fuera señalado como el origen del rumor publicado por la edición dominical del Daily Mail que provocó una fuerte caída del valor de las acciones de Société Genérale.

    El relato del prestigioso diario galo no es, sin embargo, el primero que describe la desaparición de la eurozona tal y como existe actualmente. En mayo de 2010 el Frankfurter Allgemeine Zeitung ya publicó un artículo que realizaba una mirada retrospectiva desde el año 2013. El texto repasaba el proceso que había provocado la creación de una UE a dos velocidades con una unión monetaria reservada a Alemania, Austria, el Benelux, Finlandia, República Checa y Polonia.

    El artículo del periódico alemán coincide con otra ficción aparecida en The Independent a finales de 2010 en cuanto al detonante de la crisis definitiva del euro: una sentencia del Tribunal Alemán de Kalsruhe que declara inconstitucional “la monetización de los instrumentos de deuda extraterritoriales”. Es decir, el final de los planes de rescate y de la credibilidad del euro que, según el relato del diario británico, llevaría al restablecimiento de las monedas nacionales tras una crisis que en España supondría el saqueo del ministerio de Economía y la declaración de independencia de Cataluña.

    Otra coincidencia llamativa entre las ficciones de los diarios británico y alemán es señalar a Dominique Strauss-Kahn como el vencedor de las próximas elecciones presidenciales francesas (con el lema “Nunca creí en el euro”, según The Independent). El relato de Le Monde, más reciente y al corriente del culebrón DSK , apuesta por un segundo mandato de Nicolas Sarkozy pero tampoco lo ve capacitado para darle estabilidad a la moneda única.

    De hecho, lo único en lo que coinciden los tres artículos es en que el euro no seguirá funcionando por mucho tiempo como lo hace hoy en día. Haciendo una media de sus predicciones, aproximadamente hasta mediados de 2012.

     

    Álvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e investigador en Historia de la Integración Europa en la UCM

     

     

  • PERIODISMO

    Cuatro lecciones de inglés

    11 agosto 2011

    Escuchas ilegales, un tabloide de la prensa amarilla y un magnate sin escrúpulos. El caso que ha provocado el cierre del News of the World y la comparecencia de Rupert Murdoch ante el Parlamento británico tiene todas las características para convertirse en el punto de mira de las críticas más despiadadas de una prensa poco dada al amarillo como la española. A pesar de ello, los artículos publicados en los diarios nacionales de mayor tirada demuestran que un caso como el del veterano periódico inglés también puede dar pie a una reflexión crítica sobre el papel de los medios y su relación con el poder político y los ciudadanos.

    En los días más agitados del affaire de las escuchas ilegales del News of the World, las críticas al modo de hacer periodismo del grupo de Rupert Murdoch han sido constantes desde las publicaciones británicas. También desde otros medios de prestigio internacional como Le Monde, que en un editorial celebraba el derrumbe del sistema Murdoch y lo definía como “una forma brutal y sin escrúpulos de mezclar negocios y política.”

    En los periódicos españoles no han faltado artículos que descalifiquen la forma de hacer periodismo del magnate australiano, como el publicado en la tercera de ABC por Darío Valcárcel, director de Política Exterior, pero también han aparecido un buen número de textos que han ido más allá y han reflexionado sobre la función de los medios de comunicación en democracia y su situación en España.

    “El Watergate británico.” Así es como lo ha definido el ABC en un editorial en el que llama la atención sobre una de las funciones más importantes de los medios de comunicación, (“denunciar la corrupción para defender a la sociedad”), y celebra la respuesta de la democracia británica.

    El Mundo también ha elogiado desde sus páginas de opinión al sistema parlamentario británico al mismo tiempo que ha alarmado del peligro de la criminalización de los medios de comunicación, que según Víctor de la Serna, uno de sus directores adjuntos, puede dar lugar a la promoción de leyes especiales de restricción de los medios informativos con unas consecuencias funestas tanto para “los medios que practican con profesionalidad el reporterismo investigativo” como “para los ciudadanos”.

    El País, en sus editoriales, también ha rechazado nuevas regulaciones para la prensa y ha criticado la cercanía entre periodistas y políticos en Gran Bretaña, “demasiado revueltos para la salud del sistema democrático.” En esta misma línea se ha expresado José Ignacio Torreblanca, que en un artículo se pregunta si actualmente los partidos y los medios buscan ciudadanos a los que servir o de los que servirse, y se lamenta de las ocasiones en las que “los lectores de periódicos dejan de ser tratados como ciudadanos, los políticos dejan de actuar como representantes de la soberanía popular y los periodistas dejan de ser honestos intermediarios que transmiten información.”

    En las páginas de La Vanguardia, por otra parte, el periodista y escritor Gregorio Morán ha analizado la inexistencia de prensa amarilla en España y lo ha achacado a que “exige algo que la gente no está dispuesta a hacer todos los días: leer.” Defiende que el cierre del News of the World se ha producido por la presión de los ciudadanos, algo que en España no podría pasar por la fragilidad de la opinión pública, cuya prueba más contundente es "la imposibilidad de abordar la televisión basura y las falsedades manifiestas en las informaciones.”

    Parece, por tanto, que de este controvertido caso el periodismo español puede aprender varias lecciones, como ha indicado Jaume Guillamet en un artículo en El País. El catedrático de la Universidad Pompeu Fabra subraya cuatro aspectos de la prensa británica: la importancia de los periódicos populares dominicales como función de vía de acceso a la lectura, el cuestionamiento de los métodos del sensacionalismo, la existencia de organismos de autorregulación y la independencia y la función crítica de la prensa.

    Aquí se han mencionado algunas de ellas y se han omitido otras porque, obviamente, cada medio tiene su lección preferida.

     

    Alvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e investigador en Historia de la Integración Europa en la UCM

  • Entrevista

    Paolo Rumiz: “El corazón de Europa late al Este”

    04 agosto 2011

    Para el autor de Aux frontières de l´Europe (En las fronteras de Europa, no traducido al español), el alma del Viejo Continente únicamente existe en ciertos países ex-comunistas y a lo largo de la frontera exterior de la UE.

    ¿Cómo se le ocurrió recorrer de arriba abajo la frontera oriental de la Unión Europea?

    PAOLO RUMIZ: Quería buscar una frontera que todavía lo fuese. Provengo de Trieste, soy hijo de la frontera. Nací exactamente el mismo día en que se fijó la frontera alrededor de Trieste, el 20 de diciembre de 1947. Esa frontera se derribó el día de su sexagésimo aniversario [con la entrada en el espacio Schengen de numerosos países de Europa oriental], que coincide con mi sexagésimo cumpleaños. Esa noche, mi compañera polaca [la fotógrafa Monika Bulaj] y yo, nos miramos y nos dijimos: "Tras haber pasado sesenta años queriendo que se eliminasen las fronteras, ¿qué vamos a hacer ahora que la frontera ya no existe?". Era una gran invitación a viajar: ¿Dónde sigue estando presente el sentido del misterio que tenía la frontera? Ese día, un poco ebrios, un poco eufóricos, mientras rebasábamos la vieja barrera de la frontera yugoslava, en mitad de un bosque del valle de Rosandra, dónde se encontraba el último hostal italiano antes de entrar en Yugoslavia, decidí partir en busca de esa verdadera frontera: un enclave en el que encontrar verdaderos guardas fronterizos.

    ¿Los encontró?

    ¡Y de qué manera! ¿No se dan cuenta? Si hubiese hecho este viaje hace veinticinco años, [a la vuelta de Eslovenia], no hubiese tenido que enseñar mi pasaporte, porque hubiese permanecido en el espacio del Pacto de Varsovia y de la extinta URSS. En esta ocasión, por el contrario, las continuas entradas y salidas del espacio Schengen y de la Unión Europea (UE) han hecho que me topase – especialmente entre Noruega y Rusia y entre Letonia y Rusia – con fronteras de una rigidez increíble, mucho más que antes de la caída del muro. Yo quería ver qué había detrás de esa barrera, de ese límite. Uno se da cuenta rápidamente de que no existe ninguna diferencia entre un lado de la frontera y el otro, a pesar de estas barreras absurdas, y que en realidad la línea fronteriza de la UE transcurre a lo largo de una serie de regiones transfronterizas con nombres magníficos, como Curlandia [Lituania] o Botnia [Escandinavia] o incluso Dobruja [Rumanía/Bulgaria], que  existían antes de la gran fiebre nacionalista del siglo XIX y que constituyen el verdadero corazón del continente.

    Se dice que el centro geográfico de Europa queda en algún sitio al Oeste de Ucrania…

    Europa tiene muchos centros: uno en Lituania, uno en los Cárpatos, uno en Polonia… Depende de cómo se mida Europa. Lo que es cierto es que es más larga que ancha. Por el momento, el centro de Europa no es más que una vaga imitación de Occidente, incluso aunque se encuentren grandes rastros de Oriente. Esa mezcla de ser eslavo y de judaísmo que es el alma profunda de Europa, la he encontrado únicamente en estas regiones fronterizas. Para mí, ahí es dónde late el corazón de Europa, tal y como yo lo entendía y lo buscaba: una cierta feminidad maternal, grandes cauces navegables, los he encontrado en Rusia, en Ucrania, en Polonia.

    Sus relatos emanan un amor casi incontrolado por el espíritu eslavo y el estilo de vida de las personas con las que se ha encontrado. Y un cierto hastío frente a ciertos aspectos de Europa Occidental. ¿Cuál es su problema?

    Es un mundo más homogéneo, más falso, en celuloide, donde el tiempo corre cada vez más rápido y se consumen con inusitada rapidez correos electrónicos y mensajes de texto, donde se ha perdido el contacto con la tierra – "zemljia", en ruso; un nombre que junto con "voda", agua, me ha acompañado a lo largo de mi periplo.

    En su libro, elogia la autenticidad de los habitantes de las regiones fronterizas. Sin embargo, muchos de ellos tienen solo un deseo, vivir como en Europa Occidental o, al menos, adoptar su estilo de vida.

    Hay que tenerlo presente, por supuesto. Sin querer decir que se meten el dedo en el ojo, en cualquier caso, se les puede recordar que tampoco es todo del color de rosa en este lado de la frontera. Los ancianos son conscientes de ello: se dan cuenta de que la solidaridad que marcaba las relaciones entre las personas ya no existe entre los jóvenes occidentalizados.

    Evoca con frecuencia el "alma eslava" en su libro. ¿Cómo la definiría?

    Los eslavos son conscientes de no ser el cerebro del continente, sino, en cierta manera, las tripas. Dejan que sus instintos salgan a la luz y eso puede desembocar en una agresividad increíble, pero también, en otras circunstancias, en una ternura inolvidable. En mi libro, recojo una escena en Minsk, donde un grupo de mujeres se acerca a un acordeonista y le dicen: "Venga, Igor, haznos llorar". Un occidental nunca lo hubiese hecho. Hubiese pedido una cancioncilla para anestesiar su vida demasiado rápida, demasiado carente de sentido. Lo que me gusta de los eslavos es que comparten esa zona tenebrosa de su vida, de la melancolía.

    ¿Ha cambiado Europa con la adhesión de una decena de países ex-comunistas?

    Sí, porque han aportado una inyección de nacionalismo notable: bajo este punto de vista, los polacos son un desastre. Esa sensación de que son un pueblo mártir, que ha resistido a un moloch comunista. Han redescubierto el nacionalismo tras el fin del nacionalismo. En Polonia, es patológico. Es un mundo centrado en sí mismo. Lo que se originó con el avión del presidente Lech Kaczynski [que se estrelló en Smolensk en abril de 2010] es ejemplar: ¡No era cuestión de quedar como imbéciles frente a los rusos!

    En su libro, parece que lanza reproches contra Europa y sus instituciones…

    Reprocho a Europa y a Italia dormirse en los laureles y no darse cuenta de que las fuerzas nacionalistas y centrífugas la avasallan. No hemos aprendido la lección de los Balcanes: basta con que se señale un enemigo ante una población sin reparos para que ésta lo considere como tal. Hoy, una clase dirigente fracasada que quisiera transformar un pulso político en un pulso étnico no tendría ningún problema para hacerlo. Ya no tenemos los anticuerpos antifascistas, pero tampoco tenemos los anticuerpos de la crítica. Desde este punto de vista, Italia – así como Bélgica – es una zona de riesgo. Existe una victimización regionalista exasperada. Una clase de rencor de la periferia hacia el centro.

    Declaraciones recogidas por Gian Paolo Accardo.

  • LIBROS

    Lo que Europa le puede dar al mundo

    15 julio 2011

    La llegada del nuevo milenio parece haber sido devastadora para el viejo continente. Después de haber gozado de una saludable influencia internacional durante más de 500 años, el auge de las nuevas potencias y la instalación de los BRIC en las cúpulas de poder mundial ponen en entredicho la posibilidad de Europa de conservar su posición como actor protagonista del siglo XXI.

     

    José Ignacio Torreblanca se cuestiona cuál será el rol de Europa en los próximos años en La fragmentación del poder europeo (Icaria y Política Exterior, 2011) con la tesis optimista de que en efecto, su potencial es a menudo mayor que el de cualquier otra gran potencia en el mundo. Paradójicamente Europa no es capaz de imponerse como potencia porque ni es ni aspira a ser un Estado como los demás, es decir, unido por unas aspiraciones de carácter nacional. La ventaja de Europa se vuelve así un inconveniente porque la pluralidad juega en contra de la eficacia y la fragmentación en contra del poder. En otras palabras, los europeos no morirían por Europa, lo que provoca una enorme dificultad para conseguir el consenso necesario para ser una superpotencia.

    En un libro con un tono didáctico y ameno, Torreblanca recorre el abanico de los factores clave para estudiar el rol de Europa en el mundo: economía, defensa, demografía, energía y cultura. Y cada uno de estos parámetros es estudiado con detenimiento, sirviendo como eje estrucural para comparar la situación tanto en Europa como en cada uno de los países que hace tiempo que han dejado de ser emergentes y se han convertido en una competencia directa para ella y EEUU: China, especialmete, pero también Rusia, India y Brasil.

    La fragmentación del poder europeo es una mirada coherente sobre la prensa (en su mayor parte, anglosajona) de los últimos años y un dibujo sobre cómo la Unión Europea ha llegado al punto de pesimismo actual, evidenciado por la crisis de la moneda única, pero igualmente perceptible en la intervención militar en Libia o la gestión de la llegada masiva de inmigrantes de África del Norte como consecuencia de la primavera árabe. Estudia los diez años que separan la intervención en Kosovo en 1999, el despertar de una política de seguridad común de la UE, y las consecuencias de la guerra de Iraq cuando, los países miembros se dividieron entre los que siguieron a EEUU y los que se posicionaron contra la invasión.

    En 2003 Iraq adelantaba el fracaso del proyecto europeo que se vería ratificado en 2005 con el rechazo por parte de Francia, Holanda e Irlanda de la Constitución europea. El fracaso de la Constitución de los 27 significaba a su vez, un rechazo por parte de esos países a ceder soberanía y a aceptar en su grupo elitista a países deseosos de entrar en él: “hoy en Europa hay dos tipos de europeos: los que la tienen pero no creen en ella y los que creen en ella pero no la tienen”.

    Según Torreblanca, en el ADN de la UE, se muestran los tres puntos en los cuales los 27 desvelan ser incompetentes en la coyuntura del siglo XXI: “La primera, una seguridad subcontratada (a EEUU); la segunda una economía más intradependiente hacia el interior que interdependiente con el exterior; y la tercera, una muy reticente disposición a aceptar nuevos miembros, pese a que las demandas de adhesión suponían la confirmación de su poder y atractivo ante otros países.”

    En medio del despegue imparable de China (con una población y economía contra las que la UE no puede competir) y los demás países emergentes, José Ignacio Torreblanca se propone dar un lugar al viejo continente ya que, pese a todo, ni las nuevas superpotencias son incuestionables, ni Europa ha perdido todo lo que ha hecho de ella un referente. Es una cultura, un modo de vivir, un Estado del bienestar (una renta per cápita) y un respeto de los valores democráticos que siguen siendo el valor añadido, en definitiva, un un soft power que da a Europa las armas para mantener su influencia en otro nivel.

    El libro de Torreblanca considera ya como parte de la historia los acontecimientos de la última década, los comportamientos de los países individualmente, de un lado, y unidos mediante instituciones europeas, de otro, para mostrar que “la UE y sus Estados miembros podrían caer en la marginación y volverse una península occidental del continente asiático, cada vez más insignificante”, como anunció el Grupo de Reflexión sobre el futuro de la UE que dirigió Felipe González en 2009-2010. Pero también para dar una visión convencida de que la Europa no ha jugado todas sus cartas, pero que no puede hacerlo hasta que no supere los corsés de los intereses nacionales.

    Alba Tobella Mayans. Licenciada en Periodismo y Teoría de la literatura e investigadora en comunicación en la UAB. Ha colaborado con la agencia Associated Press desde su sede en Roma.

     

  • Sociedad

    Una ola de indignación

    20 junio 2011

    Una ola de calor justiciero recorre España estos días y entorpece cualquier ejercicio diurno. El domingo 19 de junio a las dos de la tarde en Madrid, cuando el sol apretaba hasta el atontamiento, algunos voluntarios regaban a los manifestantes que, apiñados en la Plaza de Neptuno (donde se celebran los triunfos del Atlético de Madrid, el equipo de fútbol más sufridor, y a dos pasos del Congreso de los Diputados, tomado por la policía), rogaban una mini-ducha refrescante.

    Esos minutos de canícula fueron la culminación masiva y pacífica del tercer acto del 15-M (tras el 15 de mayo y las acampadas), movimiento con un mes de vida que no deja de sumar adeptos e incorporar reivindicaciones. El lema del 19-J cambió esta vez: “Contra el Pacto del Euro”. Empieza así a perfilarse una rebelión en Europa Meridional (Grecia, España, Portugal, quién sabe si Italia) no solo contra sus gobernantes peleles, sino contra el sanedrín de Bruselas que legisla a hurtadillas y recomienda liquidar gradualmente el Estado del Bienestar recurriendo a eufemismos.   

    “No hay precedentes de una movilización ciudadana tan masiva en España que haya nacido así, desde la acera y la Red”, escribe Ignacio Escolar en su blog, el más leído sobre política. Cuando arrancó el 15-M, parecía un enojo colectivo contra un país en el que priman dos partidos (PP, PSOE) y donde hay listas manchadas de corrupción política y un paro escandaloso.

    Ahora esos indignados, en ocasiones despreciados por tertulianos y editoriales, empiezan a entrometerse en los convites opacos de los Consejos de la Unión o del binomio UE-FMI, como el celebrado en Luxemburgo. Las masas exigen elevar el salario mínimo en vez de vincularlo a la productividad, como recoge el Pacto del Euro, auspiciado por Alemania; piden tributar más a los bancos y no rescatarlos; opinan que lo ideal sería reequilibrar los impuestos frente a subir el IVA; defienden la dación en pago; y abogan por estimular la economía antes que combatir el déficit, medida que pauperiza a las clases humildes.

    Con cientos de miles de jóvenes y adultos desfilando por las principales ciudades, el 15-M, o 19-J, o lo que venga a continuación, ridiculizó la violencia que últimamente los "todólogos" achacan al movimiento, sobre todo tras los sucesos lamentables del 15 de junio en Barcelona (y en los que no estaría de más una explicación policial por los alborotadores agentes de paisano pillados en youtube). Manso pero decidido, el 15-M se expande como las setas por los barrios españoles, helenos y lusos, quién sabe con qué final.

  • UE

    Reiniciar Europa

    09 junio 2011

    Europa no es un ordenador pero sí tiene la capacidad de comenzar y volver a empezar una y otra vez sin pararse. Lo ha demostrado. Europa es un logro, siempre está funcionando. Hay etapas, como en la que ahora nos encontramos, en las que se hace necesaria una revalorización de la Unión Europea. Esta aprobación casi siempre la hemos contemplado, y buscado, hacia los ciudadanos. En estos meses de crisis económica, y de reapertura de debates sobre temas que parecían sólidos y bien anclados a la UE como es el acuerdo de Schengen, la revalorización tenemos que hacerla más amplia: a los ojos de los ciudadanos pero también a los de los políticos, de los medios y de todos los que trabajamos en clave europea.

    Parece que una nube de euroescepticismo y de crítica a veces no constructiva nos invade eclipsando lo que es y significa Europa. En esta niebla pasajera, no hay que perder el Norte, ni el Sur…, es importante que activemos la brújula europea y, como dijo Schuman, nos centremos en resolver problemas concretos.

    Compaginar soluciones concretas con medidas “soñadoras”

    Cuando reiniciamos nuestro ordenador tenemos unos minutos de incertidumbre. Existe el riesgo de que al dar al botón de “reiniciar” no se vuelva a encender. Pero los programas siguen en marcha. Si esperamos con paciencia, y convencimiento, vemos que todo vuelve a funcionar y que los archivos en los que llevamos horas y días trabajando están ahí. Al utilizar el símil de reiniciar Europa lo que intento transmitir es que Europa nunca se para y que en épocas difíciles y de cambio, vuelve a encontrar fórmulas para integrarse e incorporarse de nuevo respetando esos archivos, que tiene muy bien grabados, de valores, democracia transnacional, innovación política, solidaridad y búsqueda de consenso a través del debate.

    La democracia europea, y el debate inherente a su modelo, es una democracia en la que hay que recuperar el valor de la democracia representativa y complementarla con una democracia participativa que despliega su acción de forma variada. Democracia y democracias.

    Es el momento de reiniciar el proyecto porque la democracia transnacional europea se debilitará o reforzará dependiendo en gran medida de la calidad de la discusión política y de la habilidad, también voluntad, de los diputados, expertos y funcionarios en motivar a los medios de comunicación para que decidan comunicar más el sentido y el hacer de Europa. Es necesario comunicar la zona luminosa de la Unión Europea con noticias reales y equilibradas que transmitan día a día los temas de discusión, mostrando la riqueza del debate parlamentario, las respuestas europeas a los ciudadanos y el método de decisión de la UE.

    Siendo realistas, y viendo que la ilusión europea parece desvanecerse incluso en personas positivas en su percepción de Europa, es el momento de reiniciar el proyecto europeo cuidando sus valores y capacidad, recuperando la gran política y dando una oportunidad a la intuición democrática sin perder de vista las cuestiones de gran calado que requieren una visión política a corto, medio y largo plazo.

     Susana del Río Villar es Investigadora- directora académica para el Programa Europa, en el Instituto de Gobernanza Democrática.

    Artículo publicado en EuroEFE 

     

     

     

     

     

     

     

     

     

  • Movimiento 15-M

    Una primavera..¿europea?

    30 mayo 2011

    EL movimiento 15-M ha sorprendido a propios y extraños. En España ha sacudido el ritmo de la campaña electoral de las elecciones municipales y autonómicas, y en Europa y el resto del mundo ha puesto la atención sobre la madrileña Puerta del Sol, intentado buscar una asociación con eventos recientes en los países árabes y con una posible proyección en otros países europeos.

    ¿Pero cual es la visión desde fuera? El diario The Washington Post encabezó su portada con una gran foto nocturna de la Puerta del Sol abarrotada. Un ejemplo del alcance mediático que ha tenido el hecho. Desde Europa se han seguido las movilizaciones con particular atención. Para el diario alemán Die Zeit, se trataría de "una señal para toda la Europa democrática", a través de una especie de "populismo desde abajo", de las clases menos pudientes que están siendo más afectadas por la crisis económica, que nada tiene que ver con el populismo xenófobo que se está manifestando en otros países de Europa, como respuesta a la crisis y las tensiones sociales que genera. El editorialista Werner Perger se pregunta si España se va a convertir en este nuevo tipo de populismo.

    Otras voces diametralmente opuestas consideran que el movimiento 15-M nace con una rémora: la ausencia de lider visible. Irene Tinagli, en las páginas del diario italiano La Stampa, compara a la movilización con lo que tuvo lugar en la nación transalpina con Beppe Grillo y su Movimiento 5 estrellas, con exigencias de parecido calado, a su parecer. Pero en Sol faltaría este liderazgo como "fuerza movilizadora".

    En el británico The Times, Roger Boyle, marca igualmente las distancias con las revoluciones árabes, pues los manifestantes de Sol "protestan contra una política que paraliza el empleo juvenil y la incapacidad de la clase política para guiar los hechos",  no se trata de "echar abajo el sistema", a pesar de las apariencias. Pero, como en Túnez la movilización se ha llevado a cabo a través de las redes sociales, como "catalizadores del descontento de la juventud", y también como en Túnez, se denuncia "una burocracia que ahoga, la arbitrariedad de los poderes locales y la dificultad de acceso al mundo del trabajo".

    Las manifestaciones en España han empezado a tener eco, y no únicamente mediático. En Portugal, el movimiento de Geraçao a Rasca (Juventud en precario) tuvo carácter precursor, como pone de manifiesto María Jose Guimaraes en el diario Público. En Grecia, país castigado por la crisis y particularmente por la mala gestión de sus políticos, miles de personas se echaron a la Plaza Syntagma de Atenas para pedir cambios y exigir responsabilidad. En París también se celebraron concentraciones en la Plaza de la Bastilla.

    ¿Significa esto el germen de un incipiente movimiento a escala europea? Difícil de saber por el momento. Algunas de las causas del malestar ciudadano son compartidas por todos los países europeos. Otras pueden obedecer a las específicas situaciones nacionales , y no transcender más allá de las fronteras. De momento es pronto para hacer proyecciones. Dejemos que la calle siga hablando.

     

     

  • Opinión

    ¿Es posible una Europa de los ciudadanos?

    20 mayo 2011

    Yo considero que sí, es posible, pero eso no significa que sea fácil conseguirla. Creo que existen factores que la hacen cercana, pero también existen obstáculos que impiden su consecución.

    Evidentemente el Parlamento Europeo ha ganado peso con el Tratado de Lisboa, pero el Consejo sigue siendo el principal órgano de la Unión Europea. Además, el Parlamento Europeo, representa a los ciudadanos de 27 estados miembros y no a los ciudadanos europeos porque es elegido en 27 elecciones nacionales, donde las cuestiones nacionales dejan en un segundo plano los problemas europeos. Esto podría solucionarse con un Acta Electoral Europea que regule las elecciones al Parlamento Europeo en todos sus aspectos, desde la circunscripción, el sistema y el tipo de listas electorales, hasta la campaña y las primarias para la elección de candidatos.

    Existen mecanismos de participación ciudadana, como la Iniciativa Ciudadana Europea o las consultas públicas a la ciudadanía, pero existe una clara ausencia de medios de comunicación europeos que ayuden a crear una opinión pública europea y los ciudadanos, en su mayoría, están más preocupados de ejercer de consumidores que de ciudadanos. Por ello, es fundamental enseñar a los ciudadanos a ejercer como tales y, fundamentalmente, estimular su capacidad de reflexión.

    Aunque, los blogs y portales como Los Euros o Presseurop, contribuimos a hacer más próximo lo que se decide en Europa, es muy importante que los Tratados, la normativa derivada comunitaria (reglamentos, directivas y otras disposiciones) y la comunicación de todas las instituciones europeas, estén a disposición de los ciudadanos de una forma que ellos lo puedan entender fácilmente.

    Además de lo anteriormente expuesto, la Europa de los Ciudadanos sólo será posible si va acompañada de una Europa Social con políticas europeas de armonización fiscal y social, y una Europa que hable en política exterior con una sola voz y donde los ciudadanos no sean la excusa de los gobiernos para seguir avanzando en una mayor integración.

    Jorge Juan Morante López anima el blog Ciudadanomorante

  • Multipolaridad

    Nuevas oportunidades para Europa

    02 mayo 2011

    Una Red Europea de Reflexión Geopolítica aglutinará a las instituciones y expertos que quieran comprometerse en la recomposición del ideal europeo.

    El mundo multipolar surgido de la caída del Muro de Berlín y de la geopolítica del miedo suscitada después del 11S, otorga a Europa una nueva oportunidad para convertirse en un actor fundamental de la geopolítica y la economía global, según se establece en la Declaración de San Simón, firmada esta semana por diversas instituciones y expertos de Francia y España. Para conseguirlo será preciso que Europa trascienda sus propias limitaciones, que aplique un nuevo concepto de soberanía europea (soberanía de soberanías) y fomente en la sociedad la cultura de la inteligencia.

    El mundo atraviesa una situación de complejidad e incertidumbre geopolítica provocada por la globalización económica y la evolución del mundo multipolar surgido tras la caída del Muro de Berlín, así como consecuencia de la geopolítica del miedo suscitada a partir del 11 de septiembre de 2001.

    Esta situación ha originado una profunda crisis, particularmente económica, caracterizada por cambios en las relaciones de poder de las potencias mundiales, que ha provocado un período de recomposición de la geopolítica global y ha convertido la mundialización en una competencia multipolar que otorga a Europa la oportunidad de convertirse en un actor fundamental de la geopolítica y la economía global.

    En estos términos se inicia la Declaración de la Isla de San Simón, con la que concluyó la reunión de expertos europeos reunidos en la Isla del Pensamiento (Ría de Vigo, Galicia) del 26 al 29 de abril. Estos expertos han creado una Red Europea de Reflexión Geopolítica con la finalidad de contribuir al posicionamiento de Europa en el nuevo contexto geopolítico mundial.

    Leer el artículo completo en Tendencias21.net

  • La visión desde Europa

    Más "Cosas de España"

    18 abril 2011

    En 1830 Richard Ford, un escritor y viajero inglés, realizó un intenso viaje por España, que luego recogió en un libro que llevó por título "Cosas de España". En sus correrías a lo largo y ancho de la piel de toro retrató un país romántico, de bandoleros, peligroso a ratos. El cuadro se adaptaba perfectamente a esa imagen romántica tan explotada que hizo de España un país "diferente" a los demás europeos, por obra y gracia de los viajeros ingleses, como el propio Richard Ford o George Borrow, o de los franceses, como Téophile Gautier o Alejandro Dumas.

    Recientemente, el diario británico The Guardian ha publicado un buen número de artículos que analizan la realidad española, dentro de una serie en la que se incluyen otros países europeos, como Alemania, Francia o Polonia. Entre los mismos se analizan múltiples temas de la España de hoy a la luz de la prensa anglosajona, que siempre ha tenido una visión particular de España, a veces llena de prejuicios, otras con buenas dosis de lucidez.

    Muchos temas han tenido cabida en dicha serie, en la que se ha intentado un análisis exhaustivo de la España de hoy, con sus luces y sombras. Los temas tratados se mueven entre la complicada realidad económica del presente, entre el difícil entendimiento con nuestra Historia y la complicada inserción de las identidades regionales. También entre el eterno tópico y su confirmación en un país que ha cambiado mucho en los últimos treinta años. Y entre ellos no falta...la siesta.  ParaThe Guardian España es un país que sigue bajo la sombra del franquismo, retomando los debates de fondo sobre la ley de la memoria histórica o la revisión de la II República y el franquismo. Una afirmación un tanto exagerada para encabezar un titular. También tiene su lugar el fantasmagórico paisaje de los innombrables barrios nuevos de las grandes ciudades, "residenciales franciscos hernandos" por doquier, vacíos de inquilinos y de vida. O los problemas de los jóvenes para encontrar trabajo y sus perspectivas de emigración hacia otros países de la UE con mejores perspectivas laborales. Temas que martillean la conciencia y sociedad española un día sí y otro también.

    En muchos aspectos la realidad española del pasado y del presente tiene grandes similitudes. Evoco los textos ácidos de Larra en los que analiza los pecados de la sociedad española, de sus políticos, de su burocracia, con tanta vigencia ayer como hoy. También es el caso del texto de  Richard Ford que, redactado en 1830, parece no haber perdido un ápice de vigencia en 2011, y a cada cual la lectura que le convenga hacer: "cada español piensa que su provincia o su pueblo es lo mejor de España y él el ciudadano más digno de atención. Desde tiempos muy remotos hasta el presente a todos los observadores les ha sorprendido este localismo , considerándolo como uno de los rasgos característicos de la raza ibera, que nunca quiso uniones, que jamás, como dice Estragón, puso juntas sus escuelas, ni consintió en sacrificar su interés particular en aras del bien general; por el contrario, en momentos de necesidad siempre ha propendido a separarse en juntas diversas, cada una de las cuales sólo piensa en sus propias miras, totalmente indiferente al daño ocasionado, que debería ser la causa de todos". Suena familiar, ¿verdad?

     

  • Conciencia ciudadana

    ¿Se movilizan poco los españoles?

    31 marzo 2011

    La crisis azota España. El malestar crece entre la ciudadanía. Pero sus formas de expresión colectiva no parecen tener suficiente eco. ¿Se debe a que el grado de participación e implicación ciudadana es aquí menor que en otros países europeos?. Ante un índice de paro que llega al 20% y la tragedia que ello supone para multitud de familias, no parece que al ciudadano se le oiga lo suficiente.

    Lo mismo sucede con los efectos nocivos de la crisis inmobiliaria, que ahogan a muchos que adquirieron de buena fe una vivienda y ahora se ven obligados a entregarlas a los bancos porque no pueden hacer frente a la hipoteca, y además deben seguir pagando el importe de ésta, pues la ley vigente así lo impone. Una injusticia manifiesta que exige una respuesta ciudadana y colectiva a la altura, pero que hasta ahora no se había hecho oír.

    La publicación digital francesa slate.fr recogía en un artículo esta presunta ausencia de movilización ciudadana en España, que la distinguiría del caso de otros países europeos. ¿Hay algo de cierto en ello? Slate recoge la opinión de expertos de la sociología, como Victor Sampedro,profesor de comunicación en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, para el que "no existen vías mediáticas o institucionales para la expresión de la protesta", y en este sentido pesa el hecho de que los partidos políticos sean "monolíticos".

    Resulta cierto que el tejido asociativo civil en España es débil. Y este se revela como el único instrumento posible para dar la réplica y plantear exigencias a los partidos y decisores políticos. La maraña de intereses cruzados que se crea con la participación ciudadana a través de las organizaciones civiles facilita que a los ámbitos de decisión superiores lleguen las demandas y se puede ejercer presión para que sean tenidas en cuenta. No parece el caso hoy por hoy.

    El filósofo Javier Gomá escribe sobre el apasionante tema de la ética pública, de la ejemplaridad, algo que brilla por su ausencia y de lo que el país necesita con urgencia. Ejemplos, buenos ejemplos de hacer política, para que ilustren al ciudadano y le acerquen a la participación pública. Mucho que hacer en el horizonte.

     

  • Educación

    Asignatura pendiente: Europa

    14 marzo 2011

    La Comunitat Valenciana será la primera región europea que impartirá una nueva asignatura optativa dirigida a los alumnos de segundo de Bachillerato sobre la Unión Europea. Esta materia, auspiciada por la Secretaría Autonómica de Relaciones con el Estado y con la Unión Europea, abordará la organización y funcionamiento de las instituciones comunitarias y se implantará en el curso académico 2011-2012.

    El vicepresidente del Gobierno Valenciano, Vicente Rambla, ha presentado oficialmente esta iniciativa pionera en el ámbito europeo. “Esta propuesta se enmarca en la necesidad que nuestra sociedad conozca la importancia de las instituciones europeas”, ha explicado Rambla, quien ha recordado que “hoy en día el 70% de las normas que nos rigen emanan de la Unión Europea”.

    Esta asignatura, que se denomina “Unión Europea: organización y funcionamiento”, se incluirá en el próximo curso académico 2011-2012 e irá destinada a los alumnos de segundo de Bachillerato como materia optativa. El temario será impartido por profesores de historia y geografía en los más de 500 centros públicos, privados y concertados de la Comunitat Valenciana, y tendrá una carga lectiva semanal de 4 horas. Ello supone que en un curso académico convencional se impartirá un total de 140 horas.

    Por otra parte, esta materia dará a conocer la noción de ciudadanía europea y los derechos que ella comporta, así como las nuevas posibilidades que ofrece para nuestros jóvenes. También explicará los principales ámbitos de actuación de la UE, en particular aquellos con mayor incidencia en la vida cotidiana de los ciudadanos europeos.

     

  • Communication

    European integral communication (II)

    10 febrero 2011

     Susana del Río Villar

    In “European integral communication (I)” I wondered: What do I understand by integral communication? And I answered: Integral communication is another way to communicate. In recent years we have noticed and “practiced” that communication is much more than information. We know that from long time ago but let’s take a step towards the European integral communication, an integral and integrating communication which adds people, fields, possibilities and opportunities. The integral communication is at the same time proactive and receptive so that it accepts many designs, models, people and entities. If we communicate spaces we cannot forget that we connect people and society is communication.

    It is true we have taken some steps forward and leaps in European communication: from a European debate model to a communication model and now we are consolidating a European communication policy. We are on that. Some ideas:

    Turning the European “mode” on

    To turn this mode on, a European register in citizens’ mind or perhaps a European illusion spark, and surprise with what the European Union is and what it means, communicating for the sake of communicating is not valid. We have to connect with realistic messages, which are valuable and can be perceived as current through a transmission, with content. Which are the strength vectors of that communication?: Communicating in “European version” if we are communicating Europe; motivating the curiosity about Europe, informing that Europe is in our daily life and people see and know that “the European thing” are all of us and we all have our rights as well as our duties as European citizens. If citizens have at our disposal many communication resources which are more and more accessible so we also have to start talking about the responsibility of getting information. I want to highlight that we also participate looking for information because searching and exploring are other ways to participate.

    Another important issue to highlight is solidarity as a big catalyzer of citizen mobilization. This year is the European year of volunteering. Solidarity can move mountains, sensitivities, emotions and it activates us. That is important but it is also worth to say that NGOs capacity for multiplying information is very big.

    In relation to the fact that humanity and solidarity really move people and in terms of European integral communication, I also understand that information must be well written, taking care over the ethics and the esthetics of communication. The new communication must be humanized. People perceive what is well done, with a good transmission as well as a projection thought for values and from whichever perspective. However, an integral communication implies a coherent, kind and well structured discipline. Because everything is not valid and the participative answer will depend on what and how we communicate.

    Communicating on-line with “a little” order: Who is communicating what?

    Too much information and too many channels? The communicative spiral has been developing at a frantic pace in recent years and having a look at the Net induces sometimes to dizziness. Interactivity is sometimes carried out in a chaotic and thoughtless way. The rush and freshness which are inherent to the experience of communicating are valuable but it is important to combine this spirit with a good communicative articulation in an ordered way, with flexible and quick, but measured, dialogues and debates. It is important to provide the backbone of the communication so that as we take a look at the Net we are surprised by the big informative and interactive volume and we want to see what it is about and who communicates what.

    Leaps from and into spaces are interesting for communication-participation but we always should have in mind that e-participation, e-communication, e-democracy, e-governance, e-media and active citizenship (I prefer the term networked citizenship to digital citizenship), are: Participation, Communication, Democracy, Governance, Media and Citizens. Communication is made by people.

    As I wrote some months ago in the first part of this article, an integral communication combines the traditional communicative action, from example written press, with activism, on-line communication, because it is different to be on the Net that to be on-line (“on Net”). An integral communication adds.

    European actions which add communications

    Today I highlight three projects in order to “reactivate the European citizenship through the communication of Europe”.

    Europeando, which these days celebrates one year of on-line debate and interactivity.

    The meeting The European Parliament and social networks held in Córdoba. The initiative taken by the Office of the European Parliament in Spain doesn’t need any description if we see the video recorded by the EP (here with subtitles in English) and observe the spreading carried out by the participants in their blogs and web sites such as Europa451.es.

    The project shows in its different phases (preparation, meeting and spreading) the rich complementarity of the contributions making visible and tangible the potential of the joint debate between the European Parliament, the authors of the blogs about Europe, the MEPs and the people who believe in the work of communicating Europe daily. The important fact is the ability to add communications, models, fields and people because as Exupery writes in The little prince, the solution is the process itself.

    Butterfly Europe: from this model for communicative action I highlight the communicative dynamism with Internet, the dialogue and the visibility of the great European politics.

    In conclusion:

    The value of silence in communication, is it a paradox?

    Silences in communication also say things. Something that has not been said on the Net may be there and it is important to find it. We have to explore the “hot” spaces of communication observing the “quiet” places of information, what have not been said on paper or “screen” yet, may be the big news of tomorrow.

     

     Dr. Susana del Río Villar is Member of Experts Committee of the European Commission in Citizens and governance in the knowledge based society, "Democracy in a supranational context". Investigadora- Directora académica para el programa Europa del Instituto de Gobernanza Democrática.

  • Revolución árabe

    Y Marruecos, ¿tendrá su 'primavera'?

    02 febrero 2011

    Ante nuestros atónitos ojos desfilan los acontecimientos que están agitando el mundo arabo-musulmán. Comenzando por Túnez, donde los tunecinos han sido capaces de derrocar a Ben Ali tras 23 años en el poder, ahora le toca el turno a Egipto, un peso pesado en la geopolítica de la región, que es lo mismo que decir mundial. No sabemos hasta dónde se llegará. Tampoco si la primavera árabe se extenderá a otros países. Ya han habido importantes brotes en países como Argelia, Yemen, Jordania, incluso en el sultanato opaco de Arabia Saudi.

    Pero..¿y nuestro vecino cercano? de Marruecos se han señalado las diferencias respecto a los demás países, y las particulares características y legitimidad histórica de la monarquí alauí. Pero las semejanzas también están ahí, y son muchas. Los problemas económicos y el desencanto de la juventud son los mismos que en otros países del mundo árabe. La inmigración marroquí en Europa alcanza los casi 4 millones de personas. Una válvula de escape que es también corriente de entrada del aire que se respira en sociedades más libres.

    Y no olvidemos que Marruecos es el "niño mimado" de la Unión Europea, con la que ha firmado un Acuerdo de Asociación que es, con mucho, el más aventajado del que disfruta un país norteafricano. Además, las diplomacias francesa y española tienen amplios intereses que defender con el país alauí. En el propio país muchas voces se están uniendo para emular en la justa medida la "primavera árabe" que ha derribado a los regímenes autocráticos en Túnez y Egipto. El conocido escritor Abdelatif Laabi así se pronunció en una reciente tribuna.

    Marruecos puede haber emprendido reformas en ese sentido con la llegada del rey Mohamed VI, pero hace tiempo perdieron su impulso y el conglomerado de intereses político-económicos está afectado por el nepotismo y la corrupción, como pusieron de manifiesto recientemente los documentos secretos publicados por Wikileaks.  El 20 de febrero es la fecha elegida por los internautas para protestar y pedir avances. Europa, que tan tímida se ha mostrado hasta ahora, tiene que hacerse presente. Y acompañar a estos países en la senda de la reforma y la democracia, pues su propia estabilidad va en ello.

    Sergio Cebrián

  • Comunicación

    Comunicación integral europea (II)

    20 enero 2011

    Susana del Río Villar

    De la misma autora: "¿Estamos consiguiendo un branding europeo en comunicación?" y Comunicación integral europea (I).

    Susana del Río es Investigadora- directora académica para el Programa Europa, en el Instituto de Gobernanza Democrática.

     

     

    En “Comunicación integral europea” (I) me hacía la pregunta ¿qué entiendo por comunicación integral? y respondía: la comunicación integral es otra manera de comunicar. En estos años hemos observado y “practicado” que la comunicación es mucho más que información. Eso lo sabemos bien desde hace tiempo pero demos un paso más hacia la comunicación integral europea. Una comunicación integral e integradora, que sume personas, esferas, posibilidades y oportunidades. La comunicación integral es al mismo tiempo pro-activa y receptiva por lo que en ella caben múltiples diseños, modelos, personas y entidades. Si comunicamos espacios no tenemos que olvidar que conectamos personas y que la sociedad es comunicación.

    Es verdad que en la comunicación europea hemos dado pasos adelante y también algunos saltos: de un modelo europeo de debate a un modelo de comunicación y ahora nos encontramos en la consolidación de una política de comunicación europea. En eso estamos. Algunas ideas:

    Despertar el “chip” europeo

    Para despertar ese chip, un registro europeo en la mente de los ciudadanos, o quizás una chispa europea de ilusión y sorprender con lo que es y significa la Unión Europea no vale comunicar por comunicar. Hay que conectar con mensajes realistas, que tengan valor y a través de una transmisión que se perciba actual, con contenido. ¿Cuáles son los vectores fuerza de esa comunicación?: comunicar en “versión europea” si estamos comunicando Europa; motivar la curiosidad por Europa, transmitir que Europa está en nuestro día a día y que las personas vean, y sepan, que “lo europeo” somos todos y que tenemos nuestros derechos, y también nuestros deberes, de ciudadanos europeos.

    Si los ciudadanos contamos con muchos recursos comunicativos cada vez más accesibles, entonces también tenemos que empezar a hablar de la responsabilidad de informarse. Quiero destacar que también participamos buscando información porque buscar y explorar es otra manera de participar.

    Otro eje que es importante resaltar es el de la solidaridad como un gran catalizador de movilización ciudadana. El año 2011 es el año europeo del voluntariado, la solidaridad mueve montañas, sensibilidades, emociones y nos activa. Eso lo primero, pero también decir que la capacidad multiplicadora de información de las ONG es muy grande.

    Enlazando con que lo humano, lo solidario, es lo que realmente mueve a la gente y hablando de comunicación integral europea, también entiendo que la comunicación tiene que estar bien redactada, cuidando la ética y la estética de la comunicación,  hay que humanizar la nueva comunicación. Las personas percibimos lo que llega bien hecho, con buena transmisión y también con una proyección pensada para los valores y desde la perspectiva que sea pero una comunicación integral implica una disciplina coherente, amable y bien estructurada. Porque…no todo vale y dependiendo de qué y cómo comuniquemos así será la respuesta participativa.

    Comunicar en red con “un poco” de orden: ¿quién comunica qué?

    ¿Demasiada información y canales?, la espiral comunicativa ha ido tomando en los últimos años un ritmo frenético y “asomarse” a la Red a veces da vértigo. La interactividad en ocasiones se realiza de una manera algo caótica e irreflexiva. Tiene valor el “ímpetu” y la frescura que son inherentes a la propia experiencia de la comunicación pero es importante compaginar este “brío” con una buena articulación comunicativa desde la forma ordenada, con diálogos y debates ágiles, también veloces, pero medidos. Es importante vertebrar la comunicación para que cuando nos asomemos a la Red nos sorprenda su gran caudal informativo e interactivo y queramos ver en qué consiste y quién comunica qué.

    Los saltos en y desde los espacios para la comunicación-participación son interesantes pero siempre hay que recordar que las e-participación, e- comunicación; e-democracia, e-gobernabilidad, e-medios y la ciudadanía activa (no me gusta la expresión ciudadanía digital), son: Participación, Comunicación, Democracia, Gobernabilidad, Medios y Ciudadanos. La comunicación la hacemos personas.

    Como escribía hace unos meses en la primera parte de este artículo, una comunicación integral combina la acción comunicativa “de calle” tradicional, por ejemplo la prensa escrita, con el activismo, con la comunicación en red (porque es distinto estar en la red que estar en red). Una comunicación integral suma.

    Acciones europeas que suman comunicaciones

    Hoy resalto tres proyectos para “ Reactivar la ciudadanía Europea comunicando Europa”.

    Europeando que estos días cumple un año de debate en red e interactividad.

    Encuentro en Córdoba, El Parlamento Europeo y las redes sociales. La iniciativa puesta en marcha desde la Oficina del Parlamento Europeo en España no necesita de más palabras si vemos el vídeo realizado por el PE y observamos con atención la difusión de los participantes en sus blogs  y espacios web como por ejemplo en Europa451.es.

    El proyecto en sus distintas fases: preparación, encuentro y difusión compartida del mismo, muestra la riqueza en la complementaridad de las aportaciones haciendo visible, y tangible, el potencial del debate conjunto entre el Parlamento Europeo, los autores de blogs europeos, los eurodiputados y las personas que creemos en el trabajo de comunicar Europa cada día. Lo importante: la capacidad de sumar comunicaciones, modelos, esferas y  personas porque, como nos dice Saint-Exupéry en El Principito,: “No hay soluciones, sino fuerzas en marcha”, ese proceso en sí mismo es la solución.

    Butterfly Europe: de este modelo para la acción comunicativa resalto el dinamismo comunicativo con el nuevo soporte Internet, el diálogo y la visibilidad de la gran política europea.

    A modo de conclusión:

    El valor del silencio en la comunicación, ¿una paradoja?

    Los silencios de la comunicación también nos dicen cosas, lo no dicho un día en la Red puede estar ahí y es importante encontrarlo. Hay que explorar los espacios “calientes” de la comunicación observando los lugares “callados” de la información, lo que todavía no se ha dicho en papel, o “en pantalla”, puede ser la gran noticia mañana.

  • Tecnologías de la Información

    Comunicación europea a debate

    09 diciembre 2010

    Entre los días 1 y 2 de diciembre tuvo lugar, en el palacio de Aiete de San Sebastián, el encuentro “Participación y Comunicación en la Nueva Gobernanza Europea” organizado por el Instituto de Gobernanza Democrática, con el apoyo del Ayuntamiento de la ciudad donostiarra, candidata a capital europea de la cultura en 2016, de la Universidad del País Vasco (UPV), de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y del Gobierno vasco.

    Susana del Río, ha sido el alma organizadora del encuentro, en su ingente esfuerzo para "comunicar" Europa. Comunicación europea. Se ha hablado mucho de ello. Del déficit que existe en Europa para conformar una opinión pública europea. De la falta de medios de comunicación europeos. Bueno, hasta ahora. Porque ahora existe Presseurop.

    El primer día del seminario, la Dra. Susana del Río mostró la necesidad de un periódico europeo. Susana Del Río explicó que se ha producido una importante agilización en información y comunicación en las instituciones europeas, con el objetivo de fomentar una participación que  debe ser "responsable" . Para que exista una comunicación integral europea,  una "suma de comunicaciones", se debe trabajar desde organizaciones que puedan convertirse en multiplicadoras de información. Un buen ejemplo al respecto fueron las elecciones al Parlamento Europeo en 2009, que quiso que "que el ciudadano tomase partido" a través de una campaña audiovisual de vanguardia. Según Del Río, en los medios cada vez se ve más Europa, pero para los ciudadanos no es fácil identificar la "parte Europa" en un periódico o informativo. Existe mucha información, pero en todo caso hay que intentar "despertar el chip europeo en los ciudadanos" El periodista Ramón Lobo criticó que los ciudadanos hemos renunciado a nuestra condición de tales para convertirnos en consumidores.

    Jaume Duch,  responsable de comunicación del Parlamento Europeo, también expuso los importantes cambios en la comunicación digital del Parlamento Europeo, con una creciente interactividad e interacción con los medios tradicionales, insistiendo nuevamente en los videos virales, de impacto, que caracterizaron  la campaña de las elecciones europeas de 2009, que "agredían" de alguna manera al ciudadano, con el propósito de llamar su atención para que participarara. También recordó la presencia de los eurodiputados en las redes sociales; el 74% de los eurodiputados están online a través de las redes; el 38% tiene blog, el 34% una cuenta en twiter, con 210.000 seguidores totales; el 58% está en facebook, teniendo una totalidad de 880.000 fans. Para el futuro, se pretende la integración de las más de 80 webs que conforman el portal de Parlamento Europeo, y primar al usuario, para personalizar el servicio y posibilitar que cada uno elija lo que más le interesa.. Bernie Maguire, directora de la red IELTS del British Council, comentó la importancia de saber más de un idioma y Alejandro Palomino, traductor y colaborador de Los Euros, nos informó acerca del trabajo de traducción que realiza a través de su blog. Ignacio Celaya, director de Participación Ciudadana del Gobierno de Aragón,  habló de la importancia de la Participación Ciudadana

    El segundo y último día del Seminario, Antoni Gutiérrez-Rubí, consultor, reveló que el nuevo liderazgo está basado en la comunicación y en los contenidos, que el activismo se conformará en un importante elemento de cohesión, y que se pondrá fin a la agrupación en la comunidad política clásica ante la irrupción de la revolución digital y las nuevas formas de organización en red. Virginia Moraleda, directora de  SocialCo; Sergio Cebrián, responsable de la edición en español de Presseurop; y Gotzon González, director de Prismaglobal, aportaron distintos puntos de vista de la Comunicación. Sergio Cebrián señaló que ese periódico  que la Dra. Susana del Río mostró como necesario podía ser Presseurop. Thierry Ménissier, profesor de Ciencia Política, habló de la Participación Ciudadana desde la óptica del Neorrepublicanismo Político. Francisco Fonseca, director de la Representación de la Comisión Europea en España, presentó la Agenda Digital Europea. Y los blogueros Encarna Hernández, Eva Peña, Jorge Juan Morante y el Dr. Emilio Fuentes, algunos de ellos colaboradores de Los Euros,  mostraron sus blogs y su papel en la Nueva Gobernanza Europea.

    En estos tiempos de crisis en los que el proyecto europeo está debilitado, la comunicación se hace especialmente importante. Comunicar para comprender, para hacer partícipe, para conformar una red de intereses comunes. Para que los europeos sean conscientes de que tienen algo en común y sean capaces de comunicarlo. Es tiempo de poner a su alcance los instrumentos necesarios para ello.

    Jorge Juan Morante López y Sergio Cebrián Sanz