Lo mejor de la prensa europea

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  • Un paseo por los blogs europeos

    26 abril 2012

    Hace unos días estuve viendo uno a uno algunos de los blogs europeos en español para enlazarlos al proyecto Upgrading Europe. Fue entonces cuando descubrí el nuevo blog de Óscar Rodríguez, Peregrino Europeo y la foto de un sendero entre árboles me dio la idea para escribir: “Un paseo por los blogs europeos”. Este artículo quiere transmitir algo sencillo y especial: un paseo. Caminando respiras tranquilo, observas, contemplas, admiras y aprendes y eso me pasa a mi con los blogs. Como me parece importante dar voz a sus autores, les pregunté por una palabra con la que cada uno de ellos identifica su blog, Óscar Rodríguez ha elegido: Cercanía.

    También leí en esas horas, el excelente análisis de Ronny Patz, en el blog Ideas on Europe. Leyendo, encontré a Encarna Hernández, y a su Más Europa, la palabra que quiere transmitir es Optimismo.

    Decimos, sobre todo en relación a nuestros eurodiputados, que hay que poner rostros a Europa para que los ciudadanos quieran conocerla mejor. Es así. Aquí quiero mostrar a las personas que escriben blogs europeos, ellos también son la cara amable de Europa. A todos les conozco desde hace años y me permito aquí incluir una entrevista en la que Encarna Hernández destacó una frase que vuelvo a repetir bien alto: “Europa es un proyecto lleno de pasión

    En cada blog encuentro en mi paseo cosas diferentes y es que la personalidad del autor se plasma en el nombre de su blog, la foto que vemos al abrirlo y, por supuesto, en los contenidos y forma de desarrollar la información. Todos nos ayudan a ver un paisaje más completo de Europa y qué rasgos marcan la personalidad europea: una suma de la de cada país y de cómo son sus ciudadanos. Todas aportan y todas nos enseñan. Es como la ciudadanía europea: ciudadanía múltiple y múltiples ciudadanías.

    Cuando quiero saber más de gobernanza económica o de política financiera en la eurozona, entonces paseo por el blog de Eva Peña. Ella ha elegido la palabra Valor. Eva en Europa, comienza con una foto que siempre me hace pensar en lo bueno que es compartir una buena conversación en un café y, si es europeo, mejor.

    En Ciudadano Morante, Jorge Juan Morante,trabaja actualizando información e informa sobre la agenda de la UE incluyendo comentarios y enlaces. Es un bloguero muy activo fundador de la plataforma More Europe. La palabra que Jorge Juan Morante elige es, lógicamente, Ciberactivismo.

    Recién llegado de Georgetown, Jorge Valero es el autor de Europressos y el eje que resalta para comunicar es el de bienestar sostenible para la UE enlazándolo con una palabra: Reto.

    Durante estos años el camino de ida y vuelta en la comunicación europea se ha hecho evidente, es más, hay muchos caminos comunicativos que van y vienen en un mapa de rutas y espirales vertiginosas. He escrito en Comunicación integral europea I que la red mueve Europa pero que también Europa mueve la red. Europe Moves the Network es uno de los espacios de debate que estamos preparando en la web de Upgrading Europe (2012-2015).

    En mi paseo, encuentro más blogs en la plataforma Europeando, impulsada por Pau Solanilla, autor de Espacio de Ideas. En Europeando veo La Oreja de Europa. Su autora, Macarena Rodríguez, fue pionera en la comunicación desde los blogs: También visito Euromovilidad  editado por Asunción Blanca , Eurolocal de Joaquim MillánLa traducción es la lengua de Europa  de Alejandro Palomino, Europe@s  de Emilio Fuentes y Mayo Europeo.

    Si continuamos nuestro recorrido hacia el Sur, hay que parar un rato en Al Sur de Europa, escrito por Raúl Solís, la palabra con la que identifica su blog es:  Euroentusiasmo . Caminando cerca del mar llego al faro que encontramos al entrar en Pasaporte Europa  de Dídac Gutiérrez, él resalta Perspectiva, porque Europa es más un medio que un fin. El título de su blog nos lleva a pensar en el debate actual sobre uno de los valores que definen la Unión Europea: Schengen.

    Futuro es la palabra con la que los tres jóvenes periodistas que han creado WhatsappEurope identifican su blog: Una forma sencilla de explicar la Unión Europea.

    Bárbara Quílez  escribe Desde la distancia .Destaca Compartir y veo que es perfecta para identificar su blog con Europa y la solidaridad, pero también lo es por el sentido y la motivación de lo que expresa. Me decía que no es sobre la UE pero pienso que es un orgullo incluirlo porque ella es la persona que cada día desde el Parlamento Europeo en Bruselas nos informa desde la web en español y coordinando las cuentas twitter del PE en 22 idiomas. Su trabajo es Europa y su blog, un ejemplo de valentía y generosidad.

    Y paro en Estación Europa, el blog de María Andrés Marín, jefe de prensa del Parlamento Europeo en Madrid. Está bien descansar en Estación Europa porque pienso, una vez más, que Europa es nuestro lugar.

    Retomo mi paseo de hoy y, antes de terminar, visito los dos blogs de José Ignacio Torreblanca, A golpe de azul  ¿Habrá un polo europeo en el nuevo mundo bipolar? y Café Steiner.

    Y es entonces cuando llego a Diván Este-Oeste de Ramiro Villapadierna. Cuando quiero leer sobre historia, literatura, arte, música, política, el mundo, economía, cultura, entonces leo sus artículos que, junto a su trayectoria y viajes, están impregnados de Europa. Por algo es Premio Salvador de Madariaga 2011.

    He paseado tranquila, he pensado mientras leía y admiraba cada blog. Si nos detenemos en las palabras: Cercanía, optimismo, valor, ciberactivismo, reto, euroentusiasmo, perspectiva, futuro, compartir, todas nos llevan a una Europa en positivo, nos animan a seguir. En cada uno de ellos busco algo diferente y encuentro frases e información que despliegan mi capacidad de ver más Europa. Por cierto, yo no tengo blog, pero, como soy la autora de este post, puedo elegir mi palabra y es: Integración.

     

     

  • REVISTA DE PRENSA

    Le Pen, Hollande y el futuro de la UE

    23 abril 2012

    Al igual que en la prensa europea y aparte de los análisis sobre el «voto de castigo» recibido por Nicolás Sarkozy, los diarios españoles se han centrado en dos aspectos de las elecciones celebradas en Francia el 22 de abril.

    En primer lugar, en el resultado obtenido por Marine Le Pen, que ha sido interpretado de forma muy dispar. Si para La Razón se trata de una muestra de la fuerza de la derecha de Francia, para David Bollero, colaborador de Público, es una muestra de la falta de «formación e información» entre los jóvenes y los obreros galos. Para Rubén Amón, de El Mundo, es una consecuencia del desencanto de los votantes de Sarkozy, mientras que según escribe Alfredo Abián en La Vanguardia no es sino un ejemplo de la desesperación de los franceses. El vicedirector del diario barcelonés recuerda que sumando los resultados de Le Pen con los obtenidos por Mélenchon un tercio de los sufragios pertenecen a un «voto destructivo», es decir, extrema izquierda o extrema derecha.

    Esto significa, igualmente, que un tercio de los franceses votaron a candidatos que «querrían que Europa no existiera», como indica Iñaki Gil en El Mundo. A pesar de ello, el aspecto más comentado con respecto a la UE ha sido el efecto que puede tener la elección de Hollande en la política económica de Bruselas frente a la crisis. Este es el otro tema que más se ha comentado en la prensa española y especialmente en El País, que el domingo comparaba al candidato socialista con Astérix y lo señalaba como el único capaz de luchar contra la austeridad impuesta desde el «imperio germano». En su editorial del lunes, el diario madrileño decía que Hollande puede imponer un cambio «necesario» en Europa.

    El editorial de El Mundo del mismo día coincidía en que el socialista puede provocar un vuelco en la política de la UE, aunque dudaba de que vaya a ser beneficioso para la economía española por las «turbulencias políticas y financieras» que provocaría. En los dos grandes diarios de Barcelona también se observa con preocupación las posibles repercusiones de la victoria de Hollande. La Vanguardia teme que se produzca una ruptura del pacto franco-alemán, sin el cual «el futuro de la Unión es el fracaso». En el Periódicode Catalunya, Albert Sáez afirma que exigir el fin de la austeridad puede provocar el fin del «crecimiento, la cohesión social y el bienestar» en Europa, al mismo tiempo que advierte de la influencia que el «hipernacionalismo» de Le Pen y Mélenchon puede tener en la segunda vuelta.

    Porque, como indica Ramón Pérez Maura en ABC, tanto Sarkozy como Hollande necesitan los votos de la extrema derecha e izquierda para ganar la segunda vuelta el próximo 6 de mayo.

     

    Álvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e investigador en Historia Contemporánea

  • España

    Nos apuntan con el dedo

    13 abril 2012

    Estos días las menciones sobre España, no especialmente positivas, se recrudecen en la prensa europea, que no hace sino reflejar las declaraciones y tomas de posición de los líderes y representantes políticos europeos. España parece haberse convertido en el nuevo enfermo de Europa y cada líder utiliza el caso español a su manera: como instrumento electoral, como medio de fuga o para echar balones fuera y desviar la atención de los propios problemas.

     Mario Monti, el primer ministro italiano, fue pionero hace unas semanas y ha reiterado su crítica hacia España durante su visita a Egipto, en la que habría manifestado que en estos días de tensión "Italia paga de rebote la crisis de España". Unas declaraciones inmediatamente reflejadas por la prensa transalpina. Para el diario económico italiano Il Sole 24ore, "España va a peor e Italia paga". Para Il Sole, estaríamos inmersos en una "guerra de palabras" entre Italia y España, con primeros ministros y medios de comunicación interpuestos. Y para ello toma como ejemplo los titulares del diario El País, que hablaban de la "puñalada a la espalda" que habrían supuesto las declaraciones de Monti, y que no harían sino redoblar las presiones de los mercados sobre España.

    Aunque Il Sole 24 Ore reconoce que la estrategia de Berlín ha fallado y que España sirve como chivo expiatorio, porque realmente los mercados tienen en el punto de mira a Europa. Los ataques a Grecia, Portugal, España, Italia e incluso Francia son una manera de comprobar que falta cohesión entre los Estados miembros, según el diario italiano. El diario británico The Guardian también recoge la guerra dialéctica que enfrenta a Italia y España para ver quién carga con más culpa ante una subida de los diferenciales y caídas en las bolsas europeas.

    Mientras tanto, Nicolas Sarkozy aprovecha su campaña electoral para poner sobreaviso sobre el riesgo que correría Francia si cayera en manos de su rival François Hollande, un "nuevo Zapatero" que sumiría a Francia en una crisis como la española. El diario francés Le Figaro recoge lo mal que han sentado en España las declaraciones de Sarkozy y titula que "España no aprecia que se la compare a Grecia", pero el candidato socialista Hollande también se ha posicionado y criticado a Sarkozy por sus declaraciones acerca de España.

    Los medios anglosajones no son especialmente comprensivos con España. The Wall Street Journal carga las tintas contra el nuevo Gobierno español que acaba de cumplir cien días y que, según el rotativo estadounidense, “está empeorando las cosas, en lugar de mejorarlas". Interpretación que también realiza El semanario The Economist, jugando con uno de esos tópicos tan manidos sobre España o los países mediterráneos de los que tanto gustan en los medios británicos, esta vez en forma de pareado: "the pain [in Spain]is back". Para no ser menos, el New York Times también utiliza la rima fácil para referirse en editorial a la difícil situación de España, de la que responsabiliza a la canciller alemana Angela Merkel y sus recetas equivocadas.

  • Huelga general

    Europa se preocupa por España

    30 marzo 2012

    La huelga general del 29 de marzo ha conseguido captar la atención de la prensa europea. Algunos de los periódicos más importantes de los países miembros de la UE han dedicado espacio en sus portadas y editoriales a la situación económica de España, que se ha convertido en «la gran preocupación de Europa».

    Ese es, al menos, el titular que utilizó en su portada del jueves 29 Le Monde para referirse a la situación del Gobierno de Mariano Rajoy, que de acuerdo con el diario frances se enfrenta a un «clima social hostil» a la hora de presentar los Presupuestos de 2012. Para el periódico conservador Le Figaro, sin embargo, la huelga general es una consecuencia lógica de la situación económica de España. Así lo afirma en su editorial de portada, donde critica a Rajoy por no haber puesto en marcha todavía las medidas más drásticas y considera que el proyecto presupuestario debe marcar un punto de inflexión, ya que si se retrasan más las reformas puede que luego sea «demasiado tarde».

    Se trata de un enfoque muy distinto al del periódico de izquierdas Libèration, que durante casi toda la jornada del 29-M puso a la huelga general española en la portada de su sitio web. Además,  publicó una entrevista a una académica española afincada en Francia sobre la situación de los jóvenes y dedicó un especial a los «nimis», los españoles que sobreviven con menos de 1.000 euros al mes.

    En Portugal, Diario de Noticias también ha dedicado un editorial a la huelga general en España, indicando que tuvo una clara adhesión y considerando que es equivalente a la magnitud de la crisis. Sin embargo, defiende que ese no es el camino para resolverla y afirma que los partidos políticos y los sindicatos deben dialogar debido a que hay momentos en los que «la negociación y el consenso deben sustituir al conflicto». En Italia, por su parte, La Stampa menciona la huelga general en un editorial en el que compara las reformas laborales española e italiana y apunta que el Gobierno de Mario Monti no puede afrontar otros temas como hace el de Rajoy debido a su provisionalidad.

    Por último, en Gran Bretaña The Guardian dedica uno de sus artículos de opinión a la situación del Gobierno de Rajoy. Tras el título «The pain in Spain» (el dolor en España), el diario británico afirma que no es sorprendente el «éxito relativo» de la huelga, aunque también afirma que el mercado de trabajo español necesitaba cambios. Según este editorial, el problema es que el Gobierno ha presentado la reforma como un método para aumentar el crecimiento, algo imposible sino cambia la política de austeridad defendida desde la UE.

    Alvaro Jimena es Licenciado en Periodismo e investigador en Historia Contemporánea

     

  • Evento

    El momento de revalorizar Europa

    27 marzo 2012

    Upgrading Europe es un proyecto europeo que se desarrollará entre 2012 y 2015 con el fin de dar visibilidad al valor de Europa e impulsar una Unión Europea del siglo XXI mejor, con una democracia transnacional europea de calidad.

    Amanece el día nublado en Bilbao. No hace frío, pero el gris plomizo cubre el cielo vasco sin miramientos. Los nubarrones (los metafóricos, al menos) también sobrevuelan Europa desde hace tiempo. Concretamente desde que la actualidad económica pasó a ocupar las primeras páginas de los periódicos –y no sólo los “salmón”- día sí y día también. ¿Es Europa algo más que decisiones de ajuste y recortes? ¿Sabemos qué es realmente la Unión Europea? Para resolver esas dudas, y sobre todo para aportar algunos rayos de luz sobre todas esas cuestiones, arranca la primera jornada de Upgrading Europe. Por cierto, casualidades de la vida, a la mañana siguiente lució un sol radiante en Bilbao.

    La doctora en Ciencias Políticas Susana del Río ha ideado, y dirige, este proyecto con la ilusión de adaptar Europa al siglo XXI, de actualizar una Unión que no puede quedarse anclada en el tiempo. Del Río arrancó su charla explicando el porqué de la elección de un árbol para transmitir la esencia de proyecto: hay que dar visibilidad a los logros de Europa, como una cita de Susanna Tamaro que recomienda encontrar el equilibrio teniendo tanto raíces como copa de un tamaño similar. "No podemos echar la culpa a la Unión Europea de todo lo que está pasando", dijo, “pero eso no significa que haya que cerrar los ojos ante todo aquello que está mal, tenemos que seguir trabajando". De esta forma presentaba un proyecto que, en sus palabras, nace con la intención de unir esferas para poder seguir caminando “en un proceso de integración lleno de conquistas: el proyecto europeo”. Y es que si algo representa Upgrading Europe es precisamente una unión de fuerzas: participación de la sociedad civil, conexión de las instituciones europeas con los ciudadanos de Europa, trabajo en red, educación como elemento clave catalizador de ciudadanía europea activa, solidaridad y una nueva política europea. Del Río resaltó también que es necesario “recordar que cada uno tenemos nuestra propia función, y no podemos construir Europa haciendo todos lo mismo”.

    Jaume Duch, portavoz del Parlamento Europeo y director de Medios, abrió su conferencia con un dato apabullante: la UE es, para empezar, 500 millones de ciudadanos representados bajo una misma institución. No está mal. Por eso la información que sale de sus sedes es vital, y por eso es importante la presencia oficial en todas las redes sociales: porque la desinformación en red, sólo se puede corregir desde la red. "La percepción de la UE, su credibilidad e imagen, es mucho peor ahora que hace dos años. La crisis ha hecho que prácticamente toda la información de Europa se reduzca a los aspectos económicos y financieros" pero no quiso dejar de recordar la necesidad de “seguir dando a la gente esos instrumentos directos para interactuar” así como la importancia de que los ciudadanos perciban el PE como la institución que les representa y defiende mejor en una UE obligada a tomar cada vez decisiones más importantes para todos y cada uno de sus ciudadanos.

    Pero ¿hasta qué punto tiene que comunicar el PE? ¿Cuándo empieza la labor de los periodistas? ¿Y de la sociedad? Precisamente, otro de los pilares básicos (junto a la prensa, que cada vez es más euroescéptica) es sin duda el de la blogosfera. La comunicación 2.0 estuvo representada en el paraninfo bilbaíno por Lorenzo Julliet, editor de la versión española de Los Euros, y Jorge Juan Morante presidente de la plataforma More Europe. Morante aprovechó su ponencia para sugerir algunas innovaciones que ayuden a acercar la idea europea, como la implantación de una asignatura común sobre su historia en los diferentes sistemas educativos, o la creación de un Acta Electoral Europea ya que, en sus palabras, “seguimos votando en clave nacional”.

    Muchos jóvenes universitarios ocupaban las sillas del paraninfo, y a ellos apeló directamente el presidente de EUCA, Gian Luca Giovannucci, haciendo referencia, entre otras propuestas, a la necesidad de una renovación de la experiencia Erasmus. “Para lograr una ciudadanía global, la internacionalización debe ser un medio, no un fin”, afirmó.

    Upgrading Europe acaba de empezar, y aún tiene por delante un largo recorrido que, esperemos, empiece a dar sus frutos pronto. Y es que, como dijo Mikel Aramburu, presidente del Consejo de Colegios Mayores Universitarios de España, “el futuro no va a venir solo: hay que trabajarlo; así que venga ¡pico y pala, y a construir Europa!”.

     

    Marta Arias es periodista española y colabora como freelance con varios medios en Europa. Apasionada de las redes sociales y especializada en temas sociales, culturales y viajes.

  • Entrevista

    Thomas Nicholson: Por qué un escándalo de corrupción será positivo para la democracia

    19 marzo 2012

    Es el hombre que ha revolucionado Eslovaquia. Durante años, Thomas Nicholson, periodista de investigación canadiense residente en Eslovaquia, intentó publicar el informe “Gorila” sobre los políticos corruptos del país. Nadie le prestaba atención, hasta principios de este año, cuando salieron a la luz en Internet los documentos que había recibido de un agente del servicio secreto. El informe tuvo un gran impacto en las elecciones generales del 10 de marzo. “A los políticos les resultará cada vez más difícil seguir con las prácticas corruptas”, afirma Nicholson durante nuestro encuentro en un café de Bratislava tras las elecciones.

    Algunas personas afirman que el informe “Gorila” ha hecho que muchos votantes se hayan decantado por el líder socialdemócrata Robert Fico. ¿Qué opina del regreso al poder de Fico?

    Me sorprende lo poco que ha influido el informe Gorila en estas elecciones. Se esperaba un menor índice de participación porque supuestamente la gente perdería la fe en la democracia y que la derecha quedaría totalmente destruida, porque este escándalo de corrupción les afecta principalmente a ellos. Ocupaban el poder cuando estalló, pero al final, se ha registrado uno de los mayores índices de participación desde 2002 (60%). La derecha ha recibido su castigo, pero ha tenido una segunda oportunidad.

    Hay muchos aspectos positivos sobre estas elecciones. En primer lugar, los nacionalistas no han vuelto al Parlamento. Y Fico encabezará un Gobierno de un solo partido que no tendrá excusas y no podrá echar la culpa a los nacionalistas ni a los populistas de la corrupción o los fracasos. Es una buena fórmula para formar un mejor Gobierno que la última vez que ocupó el poder [de 2006 a 2010].

    Creo que, en general, el resultado de estas elecciones, aunque ha sido negativo para la derecha, es lo mejor que podíamos esperar. La gente esta harta de la inestabilidad, de las peleas estúpidas y de la incapacidad de comprometerse. El informe Gorila al final no ha tenido mucho que ver. La gente estaba cansada de la inestabilidad. El propio Fico no es un ángel, pero en comparación con la derecha, representa la estabilidad y eso es lo que busca la gente.

    Al parecer, el nombre de Fico aparece en el documento Gorila. ¿Cree que las investigaciones proseguirán durante el segundo Gobierno de Fico?

     Fico no está directamente amenazado por el informe Gorila, pero sí su partido. Obviamente su secretario estuvo en el piso incriminado [en el que se producían los encuentros entre los políticos y los hombres del grupo financiero Penta, grabados por el servicio secreto. La grabación es el material del informe Gorila], aceptó dinero del grupo financiero Penta para financiar su partido, el Smer. Si va a apoyar o no la investigación, es algo difícil de saber. Hay mucha ira entre la opinión pública sobre este informe y este enfado se dirige a todo el espectro político. Si quisiera ganar puntos políticos, tendría que declarar que apoya la investigación. Pero ya sabemos cómo funciona la política. También puede hacer que se pare todo el proceso. Este informe lo ocultó en 2006 Josef Magala, director del SIS, el servicio secreto eslovaco, y cuando la policía lo descubrió en el mandato de Fico, no salió a la luz. Por eso lo más probable es que no se muestre muy entusiasta sobre la investigación.

    ¿Cree que gracias a la publicación de un escándalo de esta magnitud Eslovaquia será un país más democrático?

     Sí, lo creo. Puede que suene ingenuo, pero tengo motivos concretos para creerlo. Creo que a partir de ahora los grupos financieros ya no podrán hacer negocios con el Gobierno o con los políticos y que en el futuro estas conexiones serán políticamente muy peligrosas como para que los políticos se arriesguen. Como consecuencia de la investigación Gorila, surgirán muchas iniciativas que se van a centrar en la transparencia y la claridad en la política. Yo soy un ejemplo de ello. Probablemente deje el periodismo para crear un sitio web que servirá de base de datos de las conexiones entre los políticos, los grupos financieros y el crimen organizado. Estará abierto al público, a los votantes, especialmente cuando se acerquen las próximas elecciones. En los próximos cuatro años surgirán todo tipo de iniciativas similares a esta. Se ha otorgado un poder al público al descubrirles cómo funciona la corrupción, es un conocimiento sobre la oligarquía, los políticos, los candidatos políticos y cómo funcionan. Es importante que la gente conozca estas conexiones. No existe ningún grupo gubernamental que ofrezca este tipo de información. Y esto cambia el panorama que teníamos antes. Ahora a los políticos les resultará cada vez más difícil seguir con las prácticas corruptas.

    Un tribunal en Bratislava ha prohibido la publicación de su libro sobre el escándalo Gorila. Pero ha empezado a publicar extractos del mismo en los periódicos. El grupo Penta, considerado como un tiburón financiero en las aguas de Europa Central, ha presentado cargos contra usted. ¿Cree que puede ganar contra ellos?

     El caso en mi contra ocupa 500 páginas. Pero al mismo tiempo, no tienen fundamentos sobre los que apoyarse. Estas personas, cuando no pueden comprar o asustar a alguien, se quedan sin ideas porque no saben hacer otra cosa. Aparte de lo incómodo que resulta personalmente que me amenacen, no necesito dinero, no necesito fama, ni nada, en realidad. Y no tengo nada que perder. Tal y como decía Janis Joplin hace tiempo: la libertad es sólo otra forma de decir que no tienes nada que perder. Realmente no me importa su demanda. Tengo a la editorial Petit Press, que me representa. El hecho de que el tribunal esté en mi contra o no, no supone una gran diferencia, porque Penta ha perdido ante el tribunal de la opinión pública y no creo que alguien les siga teniendo miedo. Así pues, lo que se pueda ganar para recortar la doble hipoteca de mi casa, bienvenido sea.

    Entrevista realizada por Martina Bulakova 

     

  • Emigración

    Españoles en el mundo: Europa

    08 marzo 2012

    En este tiempo los españoles vuelven a tomar el camino de Europa, a la búsqueda de un trabajo y un medio de vida. Las historias personales están plagadas de éxitos y de fracasos. En España, país que se convirtió en destino de inmigración durante los últimos años, hay que hacer ahora un ejercicio de modestia para integrarse nuevamente en el pelotón de los "emigrantes", lo que confirma la realidad cambiante de las circunstancias económicas y sociales.

    Hay un programa en la televisión que nos muestra las historias de éxito de la emigración, a veces de forma algo exagerada. En Españoles en el mundo , muchos de nuestros compatriotas que viven y trabajan en otros países tienen sueldos importantes, han emprendido negocios de éxito, viven en casas amplias y muestran una vida feliz. Por una circustancia u otra tuvieron que partir, pero en la mayoría de los casos, aunque echan de menos el terruño de origen, parecen estar contentos con su vida y situación.

    Pero conocemos poco de la vida de los españoles que se han tenido que ir y que no han disfrutado de tanta suerte. De todos aquellos a los que les está correspondiendo una larga travesía en el desierto, colmados de títulos y en muchos casos de una valiosa experiencia laboral, pero que huyen irremediablemente ante la absoluta falta de perspectivas en España. A estos españoles también habría que hacerles un programa, o, mejor dicho, darles pábulo en aquel que retrata a los que se fueron y triunfaron. Porque también son "Españoles en el mundo".

    El fenómeno ha sido ampliamente evocado en la prensa europea.En todo caso, los españoles no son los únicos europeos que emigran. La crisis afecta a la mayoría de los países del Viejo Continente, y portugueses emigran a Angola o Brasil, irlandeses a Australia... en el fondo, la nueva corriente es otra gran metáfora de Europa: el continente por el que todos han pasado y del que todos han partido.

    Hay algo (o bastante) de rendición moral a la hora de analizar y calibrar la situación laboral en España. Parece que el altísimo índice de paro es una rémora que debe acompañar irremisiblemente a este país, que crea y destruye (pero no transforma) empleo de la noche a la mañana. ¿Nos faltan empresarios, creatividad, iniciativa para crearlo? El conformismo y el lamento, instalado en la conciencia nacional, no llevan a nada.  Ni crean empleo. Ni tampoco la resignación de volver a convertirse en "pueblo emigrante" de Europa.

    Pero también se puede hacer otra lectura: muchos de los jóvenes españoles que salen adquirirán una experiencia valiosa en otros países europeos...además, el hecho de que viajen en busca de trabajo consagra la libre circulación de trabajadores, uno de los puntos esenciales de la construcción europea y aspecto fundamental para el potencial nacimiento de un ciudadano europeo, que haya tenido experiencia (y qué mejor que la experiencia laboral) fuera de su país de origen. Así que, aunque sea por pasiva, la moderna emigración que nos ha traído la crisis también tiene una cara, digamos, amable, o, en todo caso, profundamente europea.

     

  • LA REFORMA LABORAL EN LA PRENSA EUROPEA

    El primer obstáculo para Rajoy

    23 febrero 2012

    Hasta el pasado domingo, la reforma laboral había sido analizada por la prensa europea en relación a la alta tasa de desempleo en España. Después de las manifestaciones del 19 de febrero, ha comenzado a interpretarse como un ejemplo de las dificultades que puede encontrar el Gobierno de Mariano Rajoy para poner en marcha ciertas medidas a pesar de que estén dirigidas a luchar contra la crisis. 

    La prensa francesa ha sido la que ha tratado más en detalle las manifestaciones del pasado domingo. De acuerdo con Le Figaro, que ya había advertido sobre la posibilidad de que esta reforma aumentara el descontento social, las protestas han reunido a cientos de miles de personas que en gran medida no eran afiliados de los dos grandes sindicatos que las convocaron. Un aspecto que también ha comentado Le Monde, que ha llamado la atención sobre la presencia de miembros del movimiento contra los recortes en la educación en Madrid, de los indignados y de un buen número de jóvenes, el colectivo «más golpeado por el paro». Para el diario francés, las manifestaciones del 19 de febrero prueban que el nuevo presidente del Gobierno no está exento de críticas y hacen planear las sombras de una huelga general sobre España. 

    El diario más crítico con la medida tomada por el Ejecutivo de Mariano Rajoy ha sido Libération, para el que la reforma laboral únicamente satisface a los empresarios al facilitar y abaratar el despido. Según su corresponsal en Madrid, que publicó un reportaje subrayando las consecuencias que la reforma podía tener en los empleados de pequeñas empresas, se trata de una reforma «brutal» que desregula el mercado de trabajo.

    En Alemania, FAZ también ha indicado que se trata de una reforma «agresiva» y según Der Spiegel fortalece principalmente los derechos de los empresarios, aunque ambos diarios han destacado que se trata de una medida dirigida a reducir la alta tasa de desempelo. En Italia, el Corriere della Sera ha sido el periódico que ha prestado más atención a la medida puesta en marcha por el Gobierno español. En sus páginas incluso ha aparecido un artículo que se muestra a favor de realizar una reforma laboral en el país transalpino tomando algunos aspectos de la española, que sus autores consideran incompleta por no haber creado un contrato único. 

    En el Reino Unido, The Economist ha advertido de que la reforma puede ser más drástica de lo que parece a primera vista, mientras que para el Financial Times se trata de una sacudida del mercado laboral español. El diario económico británico, no obstante, es prácticamente el único que recoge las declaraciones de ciudadanos españoles a favor de la reforma laboral en su crónica de las manifestaciones del 19 de febrero, donde también indica que Rajoy está intentando salvar a España de un rescate de la UE como los sufridos por Irlanda, Portugal o Grecia.

    Por último, The Guardian, que hace algo más de una semana había dado más importancia a la reforma del sistema financiero que a la del mercado de trabajo, ha destacado que el pasado domingo la Puerta del Sol se volvió a llenar por primera vez desde que los indignados desalojaron su campamento el pasado mes de mayo, en lo que considera la «primera protesta masiva» a la que se ha enfrentado el nuevo Gobierno conservador.

    A principios de febrero, en las páginas de este mismo diario británico, el periodista español Ignacio Escolar había escrito que la victoria del Partido Popular en las últimas elecciones se había dado tras el colapso de la izquierda por la forma en la que el PSOE se había enfrentado a la crisis. Dos meses después del inicio de su mandato, el Gobierno de Mariano Rajoy ha podido comprobar las dificultades que conlleva la puesta en marcha de medidas para corregir la situación económica.

     

    Álvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e investigador en Historia Contemporánea

  • Entrevista

    Reset, un think-tank para tiempos de crisis

    09 febrero 2012

    Jesús García-Luengos, coordinador de Reset, nos presenta el proyecto y nos habla de sus contenidos y objetivos.

    ¿Por qué nace Reset en este momento?

    La creación de ReSeT – que se configura fundamentalmente como un think-tank sobre relaciones internacionales y su aplicación al terreno – coincide en el tiempo con múltiples crisis de gran calado (económica, financiera, política, medioambiental, de valores) que afectan de forma muy especial a occidente y a los países miembros de la Unión Europea, y que exigen un conocimiento bien fundamentado de la creciente complejidad actual y la interacción de todos los factores en juego. Los análisis resultantes y su traslado a la práctica, tanto a nivel global como local, resultan determinantes para abordar adecuadamente numerosas cuestiones que afectan directamente a las condiciones de vida de la población de nuestro planeta.

    ¿Existe una carencia en este campo en España?

    En España debería haber un amplio margen para que proyectos como el de ReSeT colaborasen con entidades públicas y privadas, y aportasen su expertise. Este tipo de centros (conocidos en España como think-tanks, centros de pensamiento o laboratorios de ideas) tienen apenas diez años de trayectoria en nuestro país, mientras que en el mundo anglosajón tienen una larga historia, y su labor y utilidad es ampliamente valorada, social e institucionalmente.

    ¿Cuáles son sus áreas prioritarias de trabajo?

    ReSeT es un proyecto basado en Madrid pero con una proyección marcadamente europea e internacional. Cuenta con un equipo de profesionales especializados en temas de seguridad global, gobernanza internacional y cooperación para el desarrollo. Algunas áreas más específicas de trabajo son las relativas a los recursos naturales y las industrias extractivas y la sociedad civil en determinadas regiones como, por ejemplo, el Magreb. La investigación en estos ámbitos junto con las tareas de consultoría (con un área específica al efecto) son sus dos vertientes principales de trabajo.

    La página web de ReSeT (www.resetweb.org) aporta análisis, informes y artículos de opinión, además de secciones sobre temas diversos (como las buenas prácticas o la información relevante que queda al margen de los medios de comunicación más tradicionales) que aspiran a configurarla como una plataforma de interés y referencia para entidades y expertos que trabajen en dichos ámbitos y para el público en general.

    ¿En qué tipos de proyectos trabaja ReSeT?

    ReSeT desarrolla proyectos de investigación en lo ámbitos reseñados, bien por su cuenta bien en colaboración con otras entidades (fundaciones, universidades, organismos públicos, ONGs, otros think-tanks o consultoras). En este sentido, una de las temáticas de trabajo es la relativa a las transformaciones acontecidas a raíz de la primavera árabe en diversos países y regiones desde una perspectiva tanto local como europea. También a modo de ejemplo, otro proyecto en curso se refiere al ámbito de la cooperación internacional para el desarrollo en Sudán del Sur.

    A través del área de consultoría ReSeT realiza tareas de asesoramiento, asistencia técnica y evaluación. Uno de los principales objetivos tanto de los proyectos de investigación como de consultoría es el fortalecimiento de las capacidades de entidades públicas y privadas y la mejora de su eficacia. Además de la incidencia en políticas, programas y proyectos.

    ReSeT tiene también previsto organizar seminarios y jornadas de debate que reúnan a expertos de todas las latitudes para tratar temas clave en los ámbitos aludidos, de interés creciente para todos los europeos, y que permitan aportar reflexiones solventes y propuestas útiles y resolutivas. Por otro lado, varios miembros de ReSeT tienen también experiencia en el ámbito docente, por lo que su objetivo es continuar con dicha trayectoria, tanto en centros públicos como privados.

    Hay un debate de fondo sobre la cooperación desde hace tiempo. ¿Cuál es la realidad del mismo y qué actitud tiene frente a ello ReSeT?

    ReSeT entiende que la crisis actual exige una profunda reflexión sobre la cooperación internacional para el desarrollo, con el fin de dilucidar sobre qué aspectos han funcionado y cuáles no. En este ámbito hay muchas cuestiones que se deberían “resetear” (tanto por parte de las ONGs como de los gobiernos, que incurren en flagrantes incoherencias derivadas de las otras vertientes e intereses de su política exterior) pero hay también muchos ejemplos de buenas prácticas. Es clave incorporar de forma continuada las lecciones aprendidas.

    No cabe, como ha hecho España y otros países europeos hacer recortes muy importantes al calor de la crisis. Hay que dotar de medios y fondos a la cooperación de forma coherente con un mundo interconectado en el que las acciones de todo orden y las condiciones de vida de los países más desarrollados están directamente vinculadas con las de los países en desarrollo y viceversa. El caso del Reino Unido es, en este sentido, un buen ejemplo.

     

  • Austeridad vs crecimiento

    El gran dilema

    30 enero 2012

    Para España se prevé este año una recesión del 1,5%, que sería más leve en 2013. Consecuencia: aumento del paro, que ya alcanza la cifra de los 5 millones de desempleados. Pero las perspectivas no son tampoco halagüeñas a escala europea, con los jóvenes en primera línea del frente. La gran contradicción que aflige a la Unión Europea es que para contener los déficits, asignatura de cumplimiento obligatorio en la doctrina imperante, se deben contraer las políticas de inversión, y por tanto la recuperación económica. Y sin que la economía tome aliento, no se crearán empresas, no se creará empleo, y no se generarán recursos para acudir puntualmente al pago de la deuda. Un complicado círculo vicioso.

    El asunto es grave. En vísperas de la aprobación de una nueva reforma laboral, que parece haber querido retrasarse hasta el último momento a pesar de la presión de Bruselas, resulta incierto que, a pesar de las novedades y facilidades en contratación para las empresas que la reforma pueda aportar, suponga esto una automática recuperación en el número de empleos. El empleo no se crea porque sí. Se crea porque las empresas tienen pedidos y actividad. Y miles de empresas en España no tienen ni lo uno ni lo otro, y no han tenido más remedio que echar el cierre. ¿Tendremos más paro aún con la sacrosanta austeridad, cuando acabamos de llegar al 24% de la población activa -5,4 millones de personas- ? En la cumbre de Bruselas del 30 de enero ha sido el primer mandamiento, aunque se hayan asomado algunas tímidas medidas para la creación de empleo. En el dilema europeo la ortodoxia manda, y los demás obedecen.

    Este es el gran desafío con el que le toca lidiar al Gobierno de Mariano Rajoy.  Asumir el coste económico y social de mayores recortes, tras reconocer que el déficit dejado por el Gobierno anterior era superior a lo previsto (un 8% y no un 6% del PIB), e intentar relanzar la economía con medidas que animen a que las empresas puedan crear empleo. No hay paños calientes para esto. Y bien harían los agentes sociales, sindicatos y patronal, en proceder a una lectura realista de esta durísima situación, que España no podrá aguantar durante mucho tiempo. ¿Será le receta del, llamémosle, éxito? Nos movemos en un terreno pantanoso y no podemos establecer previsiones para lo que quedará tras el mazazo de los recortes. La prensa financiera anglosajona avisa sobre el riesgo de que el remedio pueda ser peor que la enfermedad. Aunque sabemos que su visión sobre la salud económica de España no es ni ha sido precisamente condescendiente.

    ¿Se extraerá alguna lección válida para un futuro más seguro en empleo y crecimiento? La economía productiva y el enfoque en la productividad son cuestiones de las que se viene hablando desde hace mucho tiempo. Pero acercarse a modelos de crecimiento sólido cuesta mucho más que la simple y fácil retórica de un política necesitado de convencer a sus ciudadanos y electores. Requiere decisiones firmes.  Quizá es momento de plantear un debate abierto y lejos de la demagogia para decidir sobre cuáles son las medidas que pueden crear empleo de forma permanente en España. Y Rajoy puede tener una buena oportunidad al respecto.

     

  • Ideas

    La Europa de Stefan Zweig

    12 enero 2012

    El convulso período de entreguerras que vivió y sufrío el escritor judío austríaco Stefan Zweig guarda algunas semejanzas, salvando las grandes distancias, con la situación actual por la que atraviesa Europa. Zweig asiste a un tiempo en el que está poniendo a su fin la época dorada europea que se extiende entre 1880 y 1914, caracterizada por un complicado equilibrio de potencias en el plano político, diplomático y militar, pero también por un gran período de creatividad e intercambios culturales europeos. La obra de Zweig transmite la nostalgia por un modelo de coexistencia europea que parecía iba a durar siempre, hasta que el militarismo se encargó de romper el sueño con dos guerras mundiales seguidas.

    Los perfiles biográficos realizados por Zweig retratan hombres de su época. Literatos, poetas, políticos, artistas. De todos ellos extrae una esencia que va más allá del individuo. Hombres de su época que lucharon por el entendimiento en Europa, por una causa superior y supranacional en una época de extremismos. Europeos ejemplares que vieron más allá de sus intereses personales, buscando el entendimiento y la compresión del otro.La comparación con esta época, también convulsa, en la que el ideal europeo se fragiliza por los embates de la crisis económica y financiera, no deja en buen lugar a los prohombres europeos que están decidiendo el futuro del Viejo Continente. ¿Dónde están los literatos, los intelectuales? En Alemania se destaca el mensaje de Jürgen Habermas. Otros han alzado la voz por la carencia de liderazgo en Europa, como George Steiner o Fernando Savater. Pero la mayoría de las voces de la cultura permanecen ocultas ante la salida en tromba de los fríos cálculos económicos. ¿Dónde están los grandes políticos, que ven más allá de sus intereses electoralistas y nacionales? Nicolas Sarkozy y Angela Merkel han dado lugar a 'Merkozy', el extraño híbrido que guía de forma confusa esta Europa.¿Es homologable el Jean Jaurès que intenta calmar los ánimos en Francia en el preludio de la I Guerra Mundial con el Sarkozy que tiende la mano a Merkel a la fuerza y quizá a su pesar?. Afortunadamente no estamos al borde de la guerra, pero sí cerca de echar por la borda lo que se ha construido en Europa en los últimos 50 años.

    Si en algo se esforzó Zweig tras la enorme decepción que supuso la ruptura de la continuidad cultural europea con las dos grandes guerras fue en fijar el perfil de los grandes europeos, personajes modélicos que transcendieran sus fronteras nacionales y pudieran erigirse como ejemplos para todos los europeos, con un mensaje de grandeza. Hace falta un personaje como el Jean Christophe del poeta y escrito francés Romain Rolland, que hace de un alemán el héroe de una novela francesa, que fue por otra parte descubierta y difundida entre el gran público a partir de España, señala Zweig.

    EL optimismo existencial con el que Zweig encara la visión de una Europa que desaparece con las guerras se vuelve rememoración a través de sus obras magistrales sobre aquella época: El legado de Europa, o El mundo de ayer [ambas obras en Editorial Acantilado], son relatos en los que el autor atraviesa de parte a parte Europa, en su sentido más profundo, exponiendo sus vastos conocimientos  y los estrechos lazos con otros literatos o artistas que compartían de forma resuelta el poso común europeo. Una lección para una Europa en crisis en 2012 que no sabe a dónde quiere dirigirse y para unos políticos que ponen parches intentando salvar lo que queda del Viejo Continente.

     

  • Revista de prensa

    Historias del Consejo Europeo

    12 diciembre 2011

    Iba a ser una cumbre histórica porque decidiría el futuro del euro, pero finalmente el Consejo Europeo del 8 y 9 de diciembre será recordado como el del veto de Londres. Así se deduce de los artículos publicados por la prensa española, que se ha remontado hasta la Edad Antigua para explicar la postura de David Cameron en Bruselas.

    Para El País, la autoexclusión de Gran Bretaña deja al resto de los europeos “libres de la losa de un socio que vivía de no dejar avanzar a los otros”. Además, debilita la coalición entre conservadores y liberales británicos en una situación aciaga tanto para el Reino Unido como para la Unión Europea según el historiador Timothy Garton Ash. Para Vidal-Folch es el “comienzo de la doble velocidad formal” y el tercer gran avance hacia la unificación económica tras el Informe Werner (1970) y el Tratado de Maastricht (1991).

    Ignacio Escolar, columnista de Público, muestra una opinión parecida al considerar que esta “nueva Europa” acaba con el bloqueo de la unanimidad y completa parte de las tareas pendientes desde Maastricht. Un tratado con en el que, según José Antich, director de La Vanguardia, Gran Bretaña inició un camino que ahora puede estar empezando a desandar. Y es que la posibilidad de que el Reino Unido abandone la UE ha dejado de ser algo impensable. 

    Los periodistas del diario barcelonés han sido los primeros en alejarse algo más en el tiempo para explicar la postura del primer ministro británico. Han mencionado la teoría de George Steiner de que Europa se ha hecho en los cafés del continente, han citado una obra francesa de los años treinta e incluso han recurrido a una cita del duque de Wellington – “Siempre hemos sido, somos y espero que seamos detestados en Francia” – para definir la relación entre David Cameron y Nicolás Sarkozy.

    El Mundo también ha tratado la tensa relación entre los dos primeros ministros recogiendo una viñeta publicada en portada por The Times. Además, se ha remontado hasta tiempos de Julio César para explicar la relación amor-odio entre el Reino Unido y la Europa continental, y ha afirmado que la actitud de Cameron constituye un paso más en “la tradicional posición británica”, recordando, al igual que El Periódico, la figura de Margaret Thatcher.

    En ABC, Martin Ferrand se ha referido a Winston Churchill para recordar las responsabilidades en el continente de “la pérfida albión”, e Ignacio Camacho ha señalado que las improntas históricas – “el viejo aislacionismo británico, la desconfianza francesa, la vocación de liderazgo alemana, los temores polacos, la inestabilidad italiana, la mirada recelosa de los centroeuropeos hacia los meridionales” – siguen teniendo importancia en los equilibrios de poder de la UE.

    Un proceso de integración europea en el que, según ABC, ha comenzado un nuevo capítulo tras una cumbre en la que se ha podido comprobar que hay más países dispuestos a profundizar en la integración que a “quedarse anclados en el espejismo de la defensa de la soberanía nacional”. A pesar de ello, el diario monárquico también ha alertado en un editorial sobre la aparición de un sentimiento anti-británico en el continente y ha afirmado que una vuelta al nacionalismo sería un error, tanto para el Reino Unido como para el resto de Estados miembros. 

    Álvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e Investigador en Historia Contemporánea en la UCM

     

  • UE-Rusia

    ¿Dónde estamos?

    02 diciembre 2011

    Durante el IX Seminario de la Oficina de Europa [en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid], hemos tenido la oportunidad de comprobar que las relaciones de la Unión Europea con Rusia, se encuentran en un buen momento. Gracias a la política de vecindad que la Unión Europea está iniciando con los países de la antigua Unión Soviética, parece que hemos aliviado las tensiones que existían provocadas principalmente por la política de ampliación de la Unión y su acercamiento a estos países.

    Países como Ucrania, históricamente vinculado a Rusia, ha manifestado su interés en presentar su candidatura para la adhesión a la Unión Europea, y muestra clara de que los 27 sopesan esa posibilidad, es el impulso que ha experimentado el dialogo con este país. La Unión Europea es consciente de que la perspectiva de una posible adhesión es crucial para que estos estados continúen con las reformas internas necesarias para transformarse en democracias activas y sólidas. No obstante, esta posibilidad de adhesión, debe tratarse con cautela y siempre teniendo en cuenta que de producirse el inicio de estas negociaciones sería en un futuro, de momento no muy cercano, y con el previo cumplimiento de los requisitos que imponen los Criterios de Copenhague por parte de estos países.

    En el marco del Seminario, tuvimos acceso a las conclusiones de la Asociación Oriental celebrada en septiembre en Varsovia. La Embajada de Polonia manifestó su interés en convertir la AO en una de las prioridades durante su Presidencia, sin embargo, deberá luchar contra el poco interés que manifiestan por ella algunos países más occidentales de la UE, que lo ven más como un foco de “problemas” que una asociación productiva; por otro lado, la ausencia del presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko en la cumbre, puso de manifiesto la falta de consenso entre los mismos miembros de la AO, dejando por tanto no muy claro su interés en formar parte de una estructura, donde lo que cuenta es el consenso y no las decisiones unilaterales.

    Rusia debe animar a estos países a que solucionen sus problemas internos, no sólo con vistas a que formen parte de la Unión Europea (circunstancia que no sabemos hasta qué punto agrada en el Kremlin) si no  por la estabilidad regional, que también les beneficia. En un momento en que se cuestiona hasta donde deben llegar los límites fronterizos de la Unión, y las alianzas sufren reveses  inesperados, para estos estados ofrecer una imagen de estabilidad es su mejor moneda de cambio. Nadie quiere en su club a un socio problemático, y mucho menos cuando nos azota una crisis económica que requiere mucho trabajo interno y nos deja poco tiempo para mirar hacia fuera.

    La Unión Europea ha comprobado lo que significa incorporar  países con los deberes pendientes que no están preparados para tomar parte en la maquinaria europea, y que además  ralentizan a los demás países, provocando o más bien, “perpetuando” la Europa a dos velocidades en ámbitos que deberían estar armonizados desde el principio.

    La mayoría de los países de la antigua Unión Soviética tienen todavía un gran trabajo pendiente en democratización y lucha contra la corrupción en sus instituciones; este trabajo deben llevarlo hecho a la hora de presentar sus candidaturas y manifestar su interés en formar parte de la Unión Europea, deben ser claros con su intenciones y con las acciones que van a llevar a cabo, y por qué no, tomar ejemplo de Croacia, país que ha cumplido con los requisitos exigidos de manera meticulosa y eficiente;  de otro modo, algunos de estos países pueden  convertirse en nuevos “eternos candidatos”.

    Ana González Marín, LL.M

    Coordinadora Oficina de Europa

    Secretaria Académica Instituto Robert Schuman

    Universidad Francisco de Vitoria

     

  • El 20N visto desde Europa

    Mayoría absoluta contra la crisis

    24 noviembre 2011

    La victoria de Mariano Rajoy ha sido interpretada en gran parte de la prensa europea como una apuesta clara y democrática para luchar contra la crisis en contraposición a la fulgurante ascensión al poder de los tecnócratas en Italia y Grecia. Sin embargo, unos periódicos avisan de las drásticas medidas que tendrá que tomar el próximo presidente del Gobierno y otros dudan de que vayan a ser suficiente.

    Probablemente por el reciente nombramiento de Mario Monti al frente de su Ejecutivo, y no precisamente a través de unas elecciones, en Italia es donde los resultados de las legislativas españolas han tenido más repercusión.

    El lunes, las portadas de cuatro de los periódicos más importantes del país recogían en primera plana los resultados en España. Il Mesaggero y La Republica subrayaban la mayoría absoluta conseguida por el Partido Popular y el hundimiento del PSOE, mientras que tanto La Stampa como el Corriere della Sera  se centraban más en la figura de Rajoy y llamaban la atención sobre los buenos resultados de Amaiur, que para el diario milanés significaron la verdadera sorpresa de las elecciones en España.

    En Portugal, el líder del Partido Popular ocupó la foto de portada del Diario de Noticias, que interpretó los resultados como una muestra de que los españoles confían en el cambio de gobierno para salir de la crisis, aunque también avisó de que ‘Absolut’ Rajoy adoptará una austeridad tres veces más dura que la de Zapatero. Público, por su parte, calificó el resultado como histórico y destacó “la sangría” de votos sufrida por el PSOE.

    El editorial de portada del lunes de Le Monde también estaba dedicado a la mayoría absoluta del PP, que describió como “brutal, sin paliativos”. El diario francés achacaba la derrota de los socialistas a la “regla de la zona euro” por la que siempre pierden los partidos que estaban en el poder durante la crisis. Le Figaro, por su parte, relacionó igualmente en su editorial las elecciones españolas con la crisis del euro, en la que, según el periodista Pierre Rousselin, puede haber un punto de inflexión con la victoria del PP, ya que una recuperación económica de España podría arrastrar a los demás países del sur de Europa.

    En Alemania, FAZ también valoró positivamente la victoria de Rajoy de cara a la mejora de la situación económica. El Frankfurter Rundschau, sin embargo, avisaba de que se ha terminado el tiempo de las palabras amables y decía que se espera que el líder del PP coja la crisis por los cuernos. El Süddeutsche Zeitung fue todavía más allá y le bautizó como Mariano Manostijeras, aunque viendo la foto publicada en su portada del lunes parece que tiene una visión de España algo estereotipada.

    Por último, en Gran Bretaña tanto el Financial Times como The Times interpretaron la mayoría absoluta del Partido Popular como una forma de apoyo de los ciudadanos para que el Gobierno tome las medidas necesarias contra la crisis. The Guardian, no obstante, ya ha señalado que la victoria de Rajoy no ha mejorado la situación de la deuda española y ha subrayado la dependencia del futuro Gobierno del Banco Central Europeo, incluyendo a España entre los países de la zona euro en los que sus gobernantes están “al volante, pero sin conducir”.  

     

    Álvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e investigador en Historia Contemporánea en la UCM.

  • Communication

    Reset Europe

    16 noviembre 2011

    Although Europe is not a computer, it has the ability to start over and over again without stopping. This is exactly what it has demonstrated several times. Europe is an achievement that is always working. There are stages, such as the one we are encountering now, during which a revaluation of the European Union is a must. We have almost always considered and sought for the citizens’ approval. In these months of economical crisis, and of reopening debates concerning issues which seemed to be solid and well anchored in the EU such as the Schengen agreement, we have to broaden revaluation not just to the citizens’ eyes but also to those of the politicians, the media and all those who work for the European commitment.

    It seems that a cloud of euroescepticism and criticism, which is not always constructivist, is invading us and it is outshading what Europe really is and means. In this temporary brume, we cannot lose the North or the South…, it is important to activate the European compass and focus on resolving specific problems, as stated by Schuman.

    Combining concrete solutions with “dreaming” measures.

    When we reboot our computer there are a few minutes of uncertainty because when we click the “reset” button the computer might not come on again. However, the programs remain active. If we wait patiently and with conviction, we realize that everything starts to work again and that the files that we had been working on for many hours and days are still there. By using the analogy of rebooting Europe I refer to the fact that Europe never stops and that it finds new formulae of getting integrated and carry on working in difficult and changing periods with well saved files of values, transnational democracy, political innovation, solidarity as well as search of consensus through debate.

    The European democracy, and its model inherent debate, is a democracy in which the value of the representative democracy should be recovered and complemented with a participative one which unfolds its action in different ways. Democracy and democracies.

    It is important to underline that the weakness or strength of the European transnational democracy will largely depend on the quality of the political discussion and the ability, as well as the will, of the deputies, experts and officials in encouraging the mass media to broadcast the meaning of Europe and its way of functioning. It is necessary to communicate the luminous area of the EU through real and balanced news which transmit the issues of discussion day by day, showing the richness of the parliamentary debate, the European answers to the citizens as well as the decision making method of the European Union.

    Being realistic, and seeing that the European ideal is fading away even among the perception of optimistic people, it is time to restart the European project. When doing so, care must be taken of the values, capacity and the recovery of high politics while ensuring the provision of an opportunity to the democratic intuition without losing sight of great importance issues which require a political vision in the short, medium and long term.

    Dr. Susana del Río, member of the Experts Committee of the EU in Democracy in a supranational context ; Project leader, Europe, in the think tank Globernance.

    Article, in spanish, published in Euroefe

  • El 20N visto desde Europa

    La doble crisis de España

    10 noviembre 2011

    El debate electoral del pasado día 7 no tuvo una gran repercusión en la prensa europea, para la que se desarrolló según lo previsto y no influirá demasiado en la intención de voto de cara al 20N. La mayoría de los periódicos dan por hecha la victoria de Rajoy en unas elecciones marcadas por la situación económica y que, para algunos periodistas, es un ejemplo de la crisis democrática que vive España.

    Los diarios italianos, franceses y portugueses son los que más interés han mostrado por el único debate entre Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy en la campaña electoral de las elecciones parlamentarias del 20 de noviembre.

    En el país transalpino declararon vencedor del duelo a Rajoy, para el que según La Stampa “a la tercera va la vencida” y que de acuerdo con el Corriere della Sera tiene muy cuesta abajo el camino hacia la Moncloa después de lo ocurrido el pasado lunes. El diario milanés también llamó la atención sobre la falta de referencias al movimiento de los indignados, además de criticar el formato del debate por el limitado papel del moderador y por no incluir a candidatos de otros partidos.

    Para el periódico portugués Público el debate siguió el guión previsto, con Rubalcaba al ataque y Rajoy a la defensiva y utilizando “el inevitable punto flaco de su oponente”: su participación en el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Expresso, por su parte, destacó el carácter local del debate y la propuesta del candidato socialista de retrasar hasta 2015 el programa de ajuste exigido desde la UE.

    En Francia, Le Monde calificó la batalla electoral del PSOE como “desesperada” y a raíz del lapsus de Rajoy al dirigirse a Rubalcaba como señor Rodríguez destacó la ausencia en ambas campaña de Zapatero y Aznar, a los que definió como “los presidentes ligados a la burbuja inmobiliaria”. Liberation, por otra parte, calificó a Rajoy como “líder sin carisma sobreestimado por el descontento popular” e indicó que Rubalcaba no ha podido cambiar la opinión de los ciudadanos ante la gravedad de la situación económica. Además consideró el debate como “pusilánime y fastidioso”.

    Le Figaro llamó a Rajoy “apóstol del cambio en España” por su vaguedad a la hora de aclarar sus medidas para mejorar la situación económica y criticó a Rubalcaba por situarse en el papel de la oposición. En este sentido también atacó al candidato socialista el diario alemán FAZ, que puso a las preguntas de Rubalcaba el adjetivo de inquisitoriales y señaló que tenía la batalla perdida desde el principio por los cinco millones de parados. Según el periódico germano se trata de una lucha desigual entre dos políticos que tienen una biografía política muy similar y el escenario más probable para después del 20-N es una mayoría absoluta que permitiría a los conservadores actuar de una forma tecnocrática.

    Los diarios británicos, por último, no se hicieron eco del debate a excepción del Finantial Times, que consideró a Rajoy como el claro ganador del mismo. Sí hubo, sin embargo, artículos que analizaron el panorama político español al inicio de la campaña, como el del semanario The Economist que llamaba a Rajoy “el reformista” y apostaba por su victoria, aunque aclaraba que solucionar los problemas de España no será “ni fácil, ni rápido”.

    The Guardian, en un editorial, también destacaba los “tiempos difíciles” por los que está pasando España y subrayaba el hecho de que se trate de una elección entre dos tecnócratas y que no haya caras nuevas.

    Un análisis parecido al de Johnathan Blitzer en el International Herald Tribune, la edición global del New York Times. En un artículo titulado “el envejecimiento de la democracia española”, Blitzer dice que los partidos políticos no han sabido rejuvenecerse en los últimos años y habla de una “crisis de los treinta” del régimen democrático español, subrayando el rechazo de los jóvenes a los dos grandes partidos y al sistema electoral establecido durante la transición.

     

    Álvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e investigador en Historia Contemporánea

  • Procesos electorales

    Francia y el Antiguo Régimen

    03 noviembre 2011

    Crisis del euro aparte, el país con más actividad política en Europa durante el mes de octubre ha sido Francia, donde las secuelas de las elecciones senatoriales de finales de septiembre y el éxito de las primarias socialistas han transformado el panorama político de cara a las presidenciales de 2012. La prensa española se ha hecho eco de ello, aunque ha mostrado mucho más interés en alabar el experimento del PS que en criticar los anacronismos de una institución que ha cambiado poco desde la Revolución Francesa. 

    Las primarias del Partido Socialista francés para elegir a su candidato para las elecciones presidenciales de 2012 han tenido una gran repercusión mediática, tanto en Francia como en gran parte de Europa. En España, han ocupado un lugar destacado en las páginas de internacional a partir de la celebración de la primera vuelta, que el 9 de octubre lleva a las urnas a más de 2,5 millones de simpatizantes de izquierdas que únicamete tenían que pagar un euro para votar

    Este alto nivel de participación, que en la segunda vuelta llegó hasta los 2,8 millones (el 6,5% del censo francés) casi triplicó las predicciones iniciales, aumentando la legitimidad y las opciones de la candidatura de François Hollande al Elíseo, como ha señalado Jean-Marie Colombani en un artículo en El País

    Para El Mundo, estas primarias son una señal de que los ciudadanos están deseando participar en la vida política y que con lo que están descontentos es con “las prácticas poco democráticas de los partidos”, mientras que según La Vanguardia se trata de unas elecciones “que han calado en la sociedad francesa”. A pesar de ello, el diario catalán, al igual que El País, ha advertido que no será fácil batir a Sarkozy. 

    Pero, en general, el tono de los principales periódicos españoles ha sido de alabanza ante estas primarias ciudadanas. El mejor ejemplo es el Periódico de Cataluña, que además de señalar a Hollande como el verdadero hijo político de Delors, ha calificado la organización de estas “primarias a la americana” por primera vez en Europa como un “éxito” y se ha llegado a preguntar si el PSC será el primer partido en imitar la fórmula. El ABC, por su parte, ha sido el único en llamar la atención sobre la posibilidad de que esta “novedad radical en la historia del modelo político francés” sea negativa para el socialismo francés al dejar al descubierto su fragmentación cultural.

    Las elecciones al Senado francés del 25 de septiembre, sin embargo, solo ocuparon un espacio destacado en las páginas de internacional de los diarios españoles al día siguiente de la histórica victoria de la izquierda, que en Francia fue calificada como una auténtica “ocupación de Palacio”Para ABC se trató del “mayor revés de todo el mandato de Nicolás Sarkozy” y para Público una bofetada al presidente francés, ya que era la primera vez desde la proclamación de la V República en 1958 que la derecha perdía el control del Senado. 

    Los artículos que analizaron más en profundidad estos resultados se centraron en comentar los poderes con los que cuenta el Senado francés y en como podía afectar a los últimos meses de mandato de Sarkozy la nueva mayoría de la izquierda. El sistema por el que se eligen a los representates territoriales solo ocupó un par de líneas en los artículos de El País, que recordó que se trata “de una institución nacida en la Revolución Francesa”, y de La Vanguardia, que explicó brevemente quienes son los grandes electores. Pero poco más se escribió de estas 150.000 personas, unas 1.500 de media por departamento, que eligen por sufragio indirecto a los 348 senadores franceses (la mitad cada tres años). 

    En estas elecciones de 2011 estaban en juego 170 asientos de la Cámara Baja, siendo algo más de 70.000 el número de grandes electores llamados a las urnas. Entre ellos, diputados, concejales provinciales y regionales y, en un 95% del total, delegados de los ayuntamientos, que en algunos casos no tienen por qué haber sido elegidos democráticamente.

    Por eso, llama la atención que no hayan sido más los textos que llamen fósil del Antiguo Régimen a este colegio electoral y que solo se haya destacado en algunos diarios regionales esta “anomalía de la democracia”, según la definición del antiguo primer ministro francés Lionel Jospin. 

    Quizá sea más fácil ensalzar unas elecciones primarias que criticar a una institución de una democracia con mucha más tradición que la española, pero es necesario subrayar este tipo de anacronismos aunque no estén protagonizados por una institución europea. Porque, a veces, parece que solo se puede hablar de falta de legitimidad democrática cuando se discute acerca de la Unión Europea. Y sino, que se lo digan a José Manuel Durao Barroso, al que le recuerdan constantemente, también en el Parlamento Europeo, que no está elegido por los ciudadanos. 

     

    Álvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e investigador en Historia Contemporánea en la UCM

  • Construcción europea

    Soberanías

    27 septiembre 2011

    Entre los vaivenes del euro y la crisis de la deuda que asola el Viejo Continente, una de las cuestiones que se están suscitando para prever qué Europa nos quedará cuando todo esto acabe es la de la soberanía. Sabido es que amplias parcelas de la misma se cedieron en su momento a las instituciones europeas a la hora de firmar y aprobar los tratados en los Parlamentos. Pero el descabezamiento y la falta de liderazgo al frente de las instituciones resulta tan explícito como la iniciativa política del dúo franco-alemán para tomar las decisiones, y hacer y deshacer el supuesto consenso que debe presidir el proyecto europeo.

    Unos hablan de eurobonos. Otros hablan de avanzar en la gobernanza económica desde un punto de vista federal, con la creación de un ministro europeo de Finanzas. Otros denuncian la involución que se avecina con los nuevos nacionalismos. ¿En qué quedarán las soberanías nacionales tras la crisis? Los Gobiernos de los países en crisis, incluida España, han cedido antes las exigencias del mercado para sostener sus deudas públicas y no caer en la bancarrota. Pero la batuta en la disciplina presupuestaria la marca Angela Merkel y Alemania. Las decisiones parecen ser tomadas en Berlín, y no en Madrid, Roma o Atenas. El último ejemplo clarificador es la reforma constitucional en España que marca un tope de déficit.

    Y parece ser que no hay otra. Durante la última crisis económica de 1992, el Gobierno español devaluó la peseta como medida central para restablecer la competitividad de la economía. Desde la adopción del sacrosanto euro, esto ya no es posible. El problema es que lo inédito de la crisis está provocando decisiones improvisadas y una enorme incertidumbre sobre hacia dónde queremos dirigirnos.La falta de un liderazgo europeo visible impulsa la vuelta al Estado-nación y el refugio bajo un liderazgo nacional identificable.

    ¿Estamos dispuesto a ser "más" Europa?  ¿Significa eso ser "menos" España? ¿La crisis dará una nueva  oportunidad a la construcción del proyecto europeo? ¿O por el contrario entraremos en una época en la que los países se mirarán al ombligo para salvarse de la quema? Lo primero supone menos soberanía, o, mejor dicho, más soberanía compartida, como defiende Soledad Gallego-Díaz en El País, manifestando que vivimos desde hace tiempo en una Europa en la que los ciudadanos han aceptado ceder parte de la soberanía nacional a las instituciones europeas, "no cederla miserablemente a otro país", en alusión a la fortaleza alemana en una Europa en crisis y a sus decisiones sobre el futuro de la misma. Y sobre el euro se manifiesta con claridad: "El Banco Central Europeo está obligado a defender el euro, pero no el euro de Alemania, Holanda y Finlandia, muchos de cuyos políticos y analistas no paran de predecir hecatombes, sino el euro que compartimos todos. Y no está tampoco de más recordar que la moneda única nació como una garantía de prosperidad, no para Alemania, Holanda o Finlandia en exclusiva, sino para toda la Unión".

    Lo que resulta evidente es que quien manda en Europa hoy es Alemania. Más Europa hoy en día supone dejar en manos alemanas las grandes decisiones económicas y presupuestarias.¿Estamos dispuestos a que nos marquen el camino? ¿Resulta necesario para salvar el euro y salvar a Europa?

     

  • POLÍTICA-FICCIÓN

    2012: El año en el que desapareció el euro

    29 agosto 2011

    Hoy en día, los artículos que especulan sobre el futuro de la UE son habituales en la prensa europea, donde de vez en cuando aparecen propuestas como la salida de Alemania de la Eurozona o la división en varias federaciones. Sin embargo, en las últimas semanas han aparecido algunos textos que van todavía más lejos y se sitúan varios años más allá para describir cómo será la UE del futuro. La política-ficción europea se multiplica a raíz de la crisis de la deuda y, cómo no, tiene al euro entre sus protagonistas. 

    El más espectacular de estos relatos es el publicado por Le Figaro hace unos días que describe a la UE de 2031 como una “auténtica superpotencia” con un presidente europeo elegido en las urnas desde 2016 (el año del “Gran Salto”) y con una armada que permite plantar cara a la China de la era de la desglobalización.

    A pesar de no estar nada mal como ejercicio de ficción, este artículo ha tenido mucha menos repercusión que la más realista serie de textos sobre el fin del euro aparecidos en Le Monde. Y es que el periódico francés tuvo que insistir en que se trataba de un escrito ficticio después de que fuera señalado como el origen del rumor publicado por la edición dominical del Daily Mail que provocó una fuerte caída del valor de las acciones de Société Genérale.

    El relato del prestigioso diario galo no es, sin embargo, el primero que describe la desaparición de la eurozona tal y como existe actualmente. En mayo de 2010 el Frankfurter Allgemeine Zeitung ya publicó un artículo que realizaba una mirada retrospectiva desde el año 2013. El texto repasaba el proceso que había provocado la creación de una UE a dos velocidades con una unión monetaria reservada a Alemania, Austria, el Benelux, Finlandia, República Checa y Polonia.

    El artículo del periódico alemán coincide con otra ficción aparecida en The Independent a finales de 2010 en cuanto al detonante de la crisis definitiva del euro: una sentencia del Tribunal Alemán de Kalsruhe que declara inconstitucional “la monetización de los instrumentos de deuda extraterritoriales”. Es decir, el final de los planes de rescate y de la credibilidad del euro que, según el relato del diario británico, llevaría al restablecimiento de las monedas nacionales tras una crisis que en España supondría el saqueo del ministerio de Economía y la declaración de independencia de Cataluña.

    Otra coincidencia llamativa entre las ficciones de los diarios británico y alemán es señalar a Dominique Strauss-Kahn como el vencedor de las próximas elecciones presidenciales francesas (con el lema “Nunca creí en el euro”, según The Independent). El relato de Le Monde, más reciente y al corriente del culebrón DSK , apuesta por un segundo mandato de Nicolas Sarkozy pero tampoco lo ve capacitado para darle estabilidad a la moneda única.

    De hecho, lo único en lo que coinciden los tres artículos es en que el euro no seguirá funcionando por mucho tiempo como lo hace hoy en día. Haciendo una media de sus predicciones, aproximadamente hasta mediados de 2012.

     

    Álvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e investigador en Historia de la Integración Europa en la UCM

     

     

  • PERIODISMO

    Cuatro lecciones de inglés

    11 agosto 2011

    Escuchas ilegales, un tabloide de la prensa amarilla y un magnate sin escrúpulos. El caso que ha provocado el cierre del News of the World y la comparecencia de Rupert Murdoch ante el Parlamento británico tiene todas las características para convertirse en el punto de mira de las críticas más despiadadas de una prensa poco dada al amarillo como la española. A pesar de ello, los artículos publicados en los diarios nacionales de mayor tirada demuestran que un caso como el del veterano periódico inglés también puede dar pie a una reflexión crítica sobre el papel de los medios y su relación con el poder político y los ciudadanos.

    En los días más agitados del affaire de las escuchas ilegales del News of the World, las críticas al modo de hacer periodismo del grupo de Rupert Murdoch han sido constantes desde las publicaciones británicas. También desde otros medios de prestigio internacional como Le Monde, que en un editorial celebraba el derrumbe del sistema Murdoch y lo definía como “una forma brutal y sin escrúpulos de mezclar negocios y política.”

    En los periódicos españoles no han faltado artículos que descalifiquen la forma de hacer periodismo del magnate australiano, como el publicado en la tercera de ABC por Darío Valcárcel, director de Política Exterior, pero también han aparecido un buen número de textos que han ido más allá y han reflexionado sobre la función de los medios de comunicación en democracia y su situación en España.

    “El Watergate británico.” Así es como lo ha definido el ABC en un editorial en el que llama la atención sobre una de las funciones más importantes de los medios de comunicación, (“denunciar la corrupción para defender a la sociedad”), y celebra la respuesta de la democracia británica.

    El Mundo también ha elogiado desde sus páginas de opinión al sistema parlamentario británico al mismo tiempo que ha alarmado del peligro de la criminalización de los medios de comunicación, que según Víctor de la Serna, uno de sus directores adjuntos, puede dar lugar a la promoción de leyes especiales de restricción de los medios informativos con unas consecuencias funestas tanto para “los medios que practican con profesionalidad el reporterismo investigativo” como “para los ciudadanos”.

    El País, en sus editoriales, también ha rechazado nuevas regulaciones para la prensa y ha criticado la cercanía entre periodistas y políticos en Gran Bretaña, “demasiado revueltos para la salud del sistema democrático.” En esta misma línea se ha expresado José Ignacio Torreblanca, que en un artículo se pregunta si actualmente los partidos y los medios buscan ciudadanos a los que servir o de los que servirse, y se lamenta de las ocasiones en las que “los lectores de periódicos dejan de ser tratados como ciudadanos, los políticos dejan de actuar como representantes de la soberanía popular y los periodistas dejan de ser honestos intermediarios que transmiten información.”

    En las páginas de La Vanguardia, por otra parte, el periodista y escritor Gregorio Morán ha analizado la inexistencia de prensa amarilla en España y lo ha achacado a que “exige algo que la gente no está dispuesta a hacer todos los días: leer.” Defiende que el cierre del News of the World se ha producido por la presión de los ciudadanos, algo que en España no podría pasar por la fragilidad de la opinión pública, cuya prueba más contundente es "la imposibilidad de abordar la televisión basura y las falsedades manifiestas en las informaciones.”

    Parece, por tanto, que de este controvertido caso el periodismo español puede aprender varias lecciones, como ha indicado Jaume Guillamet en un artículo en El País. El catedrático de la Universidad Pompeu Fabra subraya cuatro aspectos de la prensa británica: la importancia de los periódicos populares dominicales como función de vía de acceso a la lectura, el cuestionamiento de los métodos del sensacionalismo, la existencia de organismos de autorregulación y la independencia y la función crítica de la prensa.

    Aquí se han mencionado algunas de ellas y se han omitido otras porque, obviamente, cada medio tiene su lección preferida.

     

    Alvaro Jimena

    Licenciado en Periodismo e investigador en Historia de la Integración Europa en la UCM

  • Entrevista

    Paolo Rumiz: “El corazón de Europa late al Este”

    04 agosto 2011

    Para el autor de Aux frontières de l´Europe (En las fronteras de Europa, no traducido al español), el alma del Viejo Continente únicamente existe en ciertos países ex-comunistas y a lo largo de la frontera exterior de la UE.

    ¿Cómo se le ocurrió recorrer de arriba abajo la frontera oriental de la Unión Europea?

    PAOLO RUMIZ: Quería buscar una frontera que todavía lo fuese. Provengo de Trieste, soy hijo de la frontera. Nací exactamente el mismo día en que se fijó la frontera alrededor de Trieste, el 20 de diciembre de 1947. Esa frontera se derribó el día de su sexagésimo aniversario [con la entrada en el espacio Schengen de numerosos países de Europa oriental], que coincide con mi sexagésimo cumpleaños. Esa noche, mi compañera polaca [la fotógrafa Monika Bulaj] y yo, nos miramos y nos dijimos: "Tras haber pasado sesenta años queriendo que se eliminasen las fronteras, ¿qué vamos a hacer ahora que la frontera ya no existe?". Era una gran invitación a viajar: ¿Dónde sigue estando presente el sentido del misterio que tenía la frontera? Ese día, un poco ebrios, un poco eufóricos, mientras rebasábamos la vieja barrera de la frontera yugoslava, en mitad de un bosque del valle de Rosandra, dónde se encontraba el último hostal italiano antes de entrar en Yugoslavia, decidí partir en busca de esa verdadera frontera: un enclave en el que encontrar verdaderos guardas fronterizos.

    ¿Los encontró?

    ¡Y de qué manera! ¿No se dan cuenta? Si hubiese hecho este viaje hace veinticinco años, [a la vuelta de Eslovenia], no hubiese tenido que enseñar mi pasaporte, porque hubiese permanecido en el espacio del Pacto de Varsovia y de la extinta URSS. En esta ocasión, por el contrario, las continuas entradas y salidas del espacio Schengen y de la Unión Europea (UE) han hecho que me topase – especialmente entre Noruega y Rusia y entre Letonia y Rusia – con fronteras de una rigidez increíble, mucho más que antes de la caída del muro. Yo quería ver qué había detrás de esa barrera, de ese límite. Uno se da cuenta rápidamente de que no existe ninguna diferencia entre un lado de la frontera y el otro, a pesar de estas barreras absurdas, y que en realidad la línea fronteriza de la UE transcurre a lo largo de una serie de regiones transfronterizas con nombres magníficos, como Curlandia [Lituania] o Botnia [Escandinavia] o incluso Dobruja [Rumanía/Bulgaria], que  existían antes de la gran fiebre nacionalista del siglo XIX y que constituyen el verdadero corazón del continente.

    Se dice que el centro geográfico de Europa queda en algún sitio al Oeste de Ucrania…

    Europa tiene muchos centros: uno en Lituania, uno en los Cárpatos, uno en Polonia… Depende de cómo se mida Europa. Lo que es cierto es que es más larga que ancha. Por el momento, el centro de Europa no es más que una vaga imitación de Occidente, incluso aunque se encuentren grandes rastros de Oriente. Esa mezcla de ser eslavo y de judaísmo que es el alma profunda de Europa, la he encontrado únicamente en estas regiones fronterizas. Para mí, ahí es dónde late el corazón de Europa, tal y como yo lo entendía y lo buscaba: una cierta feminidad maternal, grandes cauces navegables, los he encontrado en Rusia, en Ucrania, en Polonia.

    Sus relatos emanan un amor casi incontrolado por el espíritu eslavo y el estilo de vida de las personas con las que se ha encontrado. Y un cierto hastío frente a ciertos aspectos de Europa Occidental. ¿Cuál es su problema?

    Es un mundo más homogéneo, más falso, en celuloide, donde el tiempo corre cada vez más rápido y se consumen con inusitada rapidez correos electrónicos y mensajes de texto, donde se ha perdido el contacto con la tierra – "zemljia", en ruso; un nombre que junto con "voda", agua, me ha acompañado a lo largo de mi periplo.

    En su libro, elogia la autenticidad de los habitantes de las regiones fronterizas. Sin embargo, muchos de ellos tienen solo un deseo, vivir como en Europa Occidental o, al menos, adoptar su estilo de vida.

    Hay que tenerlo presente, por supuesto. Sin querer decir que se meten el dedo en el ojo, en cualquier caso, se les puede recordar que tampoco es todo del color de rosa en este lado de la frontera. Los ancianos son conscientes de ello: se dan cuenta de que la solidaridad que marcaba las relaciones entre las personas ya no existe entre los jóvenes occidentalizados.

    Evoca con frecuencia el "alma eslava" en su libro. ¿Cómo la definiría?

    Los eslavos son conscientes de no ser el cerebro del continente, sino, en cierta manera, las tripas. Dejan que sus instintos salgan a la luz y eso puede desembocar en una agresividad increíble, pero también, en otras circunstancias, en una ternura inolvidable. En mi libro, recojo una escena en Minsk, donde un grupo de mujeres se acerca a un acordeonista y le dicen: "Venga, Igor, haznos llorar". Un occidental nunca lo hubiese hecho. Hubiese pedido una cancioncilla para anestesiar su vida demasiado rápida, demasiado carente de sentido. Lo que me gusta de los eslavos es que comparten esa zona tenebrosa de su vida, de la melancolía.

    ¿Ha cambiado Europa con la adhesión de una decena de países ex-comunistas?

    Sí, porque han aportado una inyección de nacionalismo notable: bajo este punto de vista, los polacos son un desastre. Esa sensación de que son un pueblo mártir, que ha resistido a un moloch comunista. Han redescubierto el nacionalismo tras el fin del nacionalismo. En Polonia, es patológico. Es un mundo centrado en sí mismo. Lo que se originó con el avión del presidente Lech Kaczynski [que se estrelló en Smolensk en abril de 2010] es ejemplar: ¡No era cuestión de quedar como imbéciles frente a los rusos!

    En su libro, parece que lanza reproches contra Europa y sus instituciones…

    Reprocho a Europa y a Italia dormirse en los laureles y no darse cuenta de que las fuerzas nacionalistas y centrífugas la avasallan. No hemos aprendido la lección de los Balcanes: basta con que se señale un enemigo ante una población sin reparos para que ésta lo considere como tal. Hoy, una clase dirigente fracasada que quisiera transformar un pulso político en un pulso étnico no tendría ningún problema para hacerlo. Ya no tenemos los anticuerpos antifascistas, pero tampoco tenemos los anticuerpos de la crítica. Desde este punto de vista, Italia – así como Bélgica – es una zona de riesgo. Existe una victimización regionalista exasperada. Una clase de rencor de la periferia hacia el centro.

    Declaraciones recogidas por Gian Paolo Accardo.

  • LIBROS

    Lo que Europa le puede dar al mundo

    15 julio 2011

    La llegada del nuevo milenio parece haber sido devastadora para el viejo continente. Después de haber gozado de una saludable influencia internacional durante más de 500 años, el auge de las nuevas potencias y la instalación de los BRIC en las cúpulas de poder mundial ponen en entredicho la posibilidad de Europa de conservar su posición como actor protagonista del siglo XXI.

     

    José Ignacio Torreblanca se cuestiona cuál será el rol de Europa en los próximos años en La fragmentación del poder europeo (Icaria y Política Exterior, 2011) con la tesis optimista de que en efecto, su potencial es a menudo mayor que el de cualquier otra gran potencia en el mundo. Paradójicamente Europa no es capaz de imponerse como potencia porque ni es ni aspira a ser un Estado como los demás, es decir, unido por unas aspiraciones de carácter nacional. La ventaja de Europa se vuelve así un inconveniente porque la pluralidad juega en contra de la eficacia y la fragmentación en contra del poder. En otras palabras, los europeos no morirían por Europa, lo que provoca una enorme dificultad para conseguir el consenso necesario para ser una superpotencia.

    En un libro con un tono didáctico y ameno, Torreblanca recorre el abanico de los factores clave para estudiar el rol de Europa en el mundo: economía, defensa, demografía, energía y cultura. Y cada uno de estos parámetros es estudiado con detenimiento, sirviendo como eje estrucural para comparar la situación tanto en Europa como en cada uno de los países que hace tiempo que han dejado de ser emergentes y se han convertido en una competencia directa para ella y EEUU: China, especialmete, pero también Rusia, India y Brasil.

    La fragmentación del poder europeo es una mirada coherente sobre la prensa (en su mayor parte, anglosajona) de los últimos años y un dibujo sobre cómo la Unión Europea ha llegado al punto de pesimismo actual, evidenciado por la crisis de la moneda única, pero igualmente perceptible en la intervención militar en Libia o la gestión de la llegada masiva de inmigrantes de África del Norte como consecuencia de la primavera árabe. Estudia los diez años que separan la intervención en Kosovo en 1999, el despertar de una política de seguridad común de la UE, y las consecuencias de la guerra de Iraq cuando, los países miembros se dividieron entre los que siguieron a EEUU y los que se posicionaron contra la invasión.

    En 2003 Iraq adelantaba el fracaso del proyecto europeo que se vería ratificado en 2005 con el rechazo por parte de Francia, Holanda e Irlanda de la Constitución europea. El fracaso de la Constitución de los 27 significaba a su vez, un rechazo por parte de esos países a ceder soberanía y a aceptar en su grupo elitista a países deseosos de entrar en él: “hoy en Europa hay dos tipos de europeos: los que la tienen pero no creen en ella y los que creen en ella pero no la tienen”.

    Según Torreblanca, en el ADN de la UE, se muestran los tres puntos en los cuales los 27 desvelan ser incompetentes en la coyuntura del siglo XXI: “La primera, una seguridad subcontratada (a EEUU); la segunda una economía más intradependiente hacia el interior que interdependiente con el exterior; y la tercera, una muy reticente disposición a aceptar nuevos miembros, pese a que las demandas de adhesión suponían la confirmación de su poder y atractivo ante otros países.”

    En medio del despegue imparable de China (con una población y economía contra las que la UE no puede competir) y los demás países emergentes, José Ignacio Torreblanca se propone dar un lugar al viejo continente ya que, pese a todo, ni las nuevas superpotencias son incuestionables, ni Europa ha perdido todo lo que ha hecho de ella un referente. Es una cultura, un modo de vivir, un Estado del bienestar (una renta per cápita) y un respeto de los valores democráticos que siguen siendo el valor añadido, en definitiva, un un soft power que da a Europa las armas para mantener su influencia en otro nivel.

    El libro de Torreblanca considera ya como parte de la historia los acontecimientos de la última década, los comportamientos de los países individualmente, de un lado, y unidos mediante instituciones europeas, de otro, para mostrar que “la UE y sus Estados miembros podrían caer en la marginación y volverse una península occidental del continente asiático, cada vez más insignificante”, como anunció el Grupo de Reflexión sobre el futuro de la UE que dirigió Felipe González en 2009-2010. Pero también para dar una visión convencida de que la Europa no ha jugado todas sus cartas, pero que no puede hacerlo hasta que no supere los corsés de los intereses nacionales.

    Alba Tobella Mayans. Licenciada en Periodismo y Teoría de la literatura e investigadora en comunicación en la UAB. Ha colaborado con la agencia Associated Press desde su sede en Roma.

     

  • Sociedad

    Una ola de indignación

    20 junio 2011

    Una ola de calor justiciero recorre España estos días y entorpece cualquier ejercicio diurno. El domingo 19 de junio a las dos de la tarde en Madrid, cuando el sol apretaba hasta el atontamiento, algunos voluntarios regaban a los manifestantes que, apiñados en la Plaza de Neptuno (donde se celebran los triunfos del Atlético de Madrid, el equipo de fútbol más sufridor, y a dos pasos del Congreso de los Diputados, tomado por la policía), rogaban una mini-ducha refrescante.

    Esos minutos de canícula fueron la culminación masiva y pacífica del tercer acto del 15-M (tras el 15 de mayo y las acampadas), movimiento con un mes de vida que no deja de sumar adeptos e incorporar reivindicaciones. El lema del 19-J cambió esta vez: “Contra el Pacto del Euro”. Empieza así a perfilarse una rebelión en Europa Meridional (Grecia, España, Portugal, quién sabe si Italia) no solo contra sus gobernantes peleles, sino contra el sanedrín de Bruselas que legisla a hurtadillas y recomienda liquidar gradualmente el Estado del Bienestar recurriendo a eufemismos.   

    “No hay precedentes de una movilización ciudadana tan masiva en España que haya nacido así, desde la acera y la Red”, escribe Ignacio Escolar en su blog, el más leído sobre política. Cuando arrancó el 15-M, parecía un enojo colectivo contra un país en el que priman dos partidos (PP, PSOE) y donde hay listas manchadas de corrupción política y un paro escandaloso.

    Ahora esos indignados, en ocasiones despreciados por tertulianos y editoriales, empiezan a entrometerse en los convites opacos de los Consejos de la Unión o del binomio UE-FMI, como el celebrado en Luxemburgo. Las masas exigen elevar el salario mínimo en vez de vincularlo a la productividad, como recoge el Pacto del Euro, auspiciado por Alemania; piden tributar más a los bancos y no rescatarlos; opinan que lo ideal sería reequilibrar los impuestos frente a subir el IVA; defienden la dación en pago; y abogan por estimular la economía antes que combatir el déficit, medida que pauperiza a las clases humildes.

    Con cientos de miles de jóvenes y adultos desfilando por las principales ciudades, el 15-M, o 19-J, o lo que venga a continuación, ridiculizó la violencia que últimamente los "todólogos" achacan al movimiento, sobre todo tras los sucesos lamentables del 15 de junio en Barcelona (y en los que no estaría de más una explicación policial por los alborotadores agentes de paisano pillados en youtube). Manso pero decidido, el 15-M se expande como las setas por los barrios españoles, helenos y lusos, quién sabe con qué final.

  • UE

    Reiniciar Europa

    09 junio 2011

    Europa no es un ordenador pero sí tiene la capacidad de comenzar y volver a empezar una y otra vez sin pararse. Lo ha demostrado. Europa es un logro, siempre está funcionando. Hay etapas, como en la que ahora nos encontramos, en las que se hace necesaria una revalorización de la Unión Europea. Esta aprobación casi siempre la hemos contemplado, y buscado, hacia los ciudadanos. En estos meses de crisis económica, y de reapertura de debates sobre temas que parecían sólidos y bien anclados a la UE como es el acuerdo de Schengen, la revalorización tenemos que hacerla más amplia: a los ojos de los ciudadanos pero también a los de los políticos, de los medios y de todos los que trabajamos en clave europea.

    Parece que una nube de euroescepticismo y de crítica a veces no constructiva nos invade eclipsando lo que es y significa Europa. En esta niebla pasajera, no hay que perder el Norte, ni el Sur…, es importante que activemos la brújula europea y, como dijo Schuman, nos centremos en resolver problemas concretos.

    Compaginar soluciones concretas con medidas “soñadoras”

    Cuando reiniciamos nuestro ordenador tenemos unos minutos de incertidumbre. Existe el riesgo de que al dar al botón de “reiniciar” no se vuelva a encender. Pero los programas siguen en marcha. Si esperamos con paciencia, y convencimiento, vemos que todo vuelve a funcionar y que los archivos en los que llevamos horas y días trabajando están ahí. Al utilizar el símil de reiniciar Europa lo que intento transmitir es que Europa nunca se para y que en épocas difíciles y de cambio, vuelve a encontrar fórmulas para integrarse e incorporarse de nuevo respetando esos archivos, que tiene muy bien grabados, de valores, democracia transnacional, innovación política, solidaridad y búsqueda de consenso a través del debate.

    La democracia europea, y el debate inherente a su modelo, es una democracia en la que hay que recuperar el valor de la democracia representativa y complementarla con una democracia participativa que despliega su acción de forma variada. Democracia y democracias.

    Es el momento de reiniciar el proyecto porque la democracia transnacional europea se debilitará o reforzará dependiendo en gran medida de la calidad de la discusión política y de la habilidad, también voluntad, de los diputados, expertos y funcionarios en motivar a los medios de comunicación para que decidan comunicar más el sentido y el hacer de Europa. Es necesario comunicar la zona luminosa de la Unión Europea con noticias reales y equilibradas que transmitan día a día los temas de discusión, mostrando la riqueza del debate parlamentario, las respuestas europeas a los ciudadanos y el método de decisión de la UE.

    Siendo realistas, y viendo que la ilusión europea parece desvanecerse incluso en personas positivas en su percepción de Europa, es el momento de reiniciar el proyecto europeo cuidando sus valores y capacidad, recuperando la gran política y dando una oportunidad a la intuición democrática sin perder de vista las cuestiones de gran calado que requieren una visión política a corto, medio y largo plazo.

     Susana del Río Villar es Investigadora- directora académica para el Programa Europa, en el Instituto de Gobernanza Democrática.

    Artículo publicado en EuroEFE 

     

     

     

     

     

     

     

     

     

  • Movimiento 15-M

    Una primavera..¿europea?

    30 mayo 2011

    EL movimiento 15-M ha sorprendido a propios y extraños. En España ha sacudido el ritmo de la campaña electoral de las elecciones municipales y autonómicas, y en Europa y el resto del mundo ha puesto la atención sobre la madrileña Puerta del Sol, intentado buscar una asociación con eventos recientes en los países árabes y con una posible proyección en otros países europeos.

    ¿Pero cual es la visión desde fuera? El diario The Washington Post encabezó su portada con una gran foto nocturna de la Puerta del Sol abarrotada. Un ejemplo del alcance mediático que ha tenido el hecho. Desde Europa se han seguido las movilizaciones con particular atención. Para el diario alemán Die Zeit, se trataría de "una señal para toda la Europa democrática", a través de una especie de "populismo desde abajo", de las clases menos pudientes que están siendo más afectadas por la crisis económica, que nada tiene que ver con el populismo xenófobo que se está manifestando en otros países de Europa, como respuesta a la crisis y las tensiones sociales que genera. El editorialista Werner Perger se pregunta si España se va a convertir en este nuevo tipo de populismo.

    Otras voces diametralmente opuestas consideran que el movimiento 15-M nace con una rémora: la ausencia de lider visible. Irene Tinagli, en las páginas del diario italiano La Stampa, compara a la movilización con lo que tuvo lugar en la nación transalpina con Beppe Grillo y su Movimiento 5 estrellas, con exigencias de parecido calado, a su parecer. Pero en Sol faltaría este liderazgo como "fuerza movilizadora".

    En el británico The Times, Roger Boyle, marca igualmente las distancias con las revoluciones árabes, pues los manifestantes de Sol "protestan contra una política que paraliza el empleo juvenil y la incapacidad de la clase política para guiar los hechos",  no se trata de "echar abajo el sistema", a pesar de las apariencias. Pero, como en Túnez la movilización se ha llevado a cabo a través de las redes sociales, como "catalizadores del descontento de la juventud", y también como en Túnez, se denuncia "una burocracia que ahoga, la arbitrariedad de los poderes locales y la dificultad de acceso al mundo del trabajo".

    Las manifestaciones en España han empezado a tener eco, y no únicamente mediático. En Portugal, el movimiento de Geraçao a Rasca (Juventud en precario) tuvo carácter precursor, como pone de manifiesto María Jose Guimaraes en el diario Público. En Grecia, país castigado por la crisis y particularmente por la mala gestión de sus políticos, miles de personas se echaron a la Plaza Syntagma de Atenas para pedir cambios y exigir responsabilidad. En París también se celebraron concentraciones en la Plaza de la Bastilla.

    ¿Significa esto el germen de un incipiente movimiento a escala europea? Difícil de saber por el momento. Algunas de las causas del malestar ciudadano son compartidas por todos los países europeos. Otras pueden obedecer a las específicas situaciones nacionales , y no transcender más allá de las fronteras. De momento es pronto para hacer proyecciones. Dejemos que la calle siga hablando.